Científicos han vinculado las leyes del movimiento de Isaac Newton con la capacidad de adaptación de los chimpancés, esto por la disminución de su hábitat debido a las modificaciones humanas y las consecuencias del cambio climático.

Un grupo de investigadores se ha concentrado en las leyes físicas que se relacionan con la materia, para analizar la cuestión acerca de cómo se agrupan ciertos animales y se movilizan en su entorno, conforme el hábitat en el que conviven con otros individuos de su familia zoológica disminuye.

A modo de simulación del comportamiento de los chimpancés, los científicos utilizaron un esquema computacional fundamentado en las ecuaciones que se usan para la descripción de la dinámica de las moléculas y los átomos en un pequeño espacio.

Surajit Sen, experto en física de la Universidad de Búfalo, comenta al respecto, que los participantes del estudio pensaron que sería valioso ver si era posible utilizar modelos propios de la física, para imitar el comportamiento de los chimpancés. Para los participantes en el estudio fue una grata sorpresa ver que, en efecto, los modelos informáticos funcionaron. Así, los investigadores observaron como la competencia por el alimento, un recurso significativo, motiva a que los chimpancés se agrupen en una zona determinada.

Las simulaciones han podido ser comprobadas en su eficacia, al replicar exitosamente algunos comportamientos de estos animales de acuerdo a la literatura zoológica, la cual incluye descripciones minuciosas de su comportamiento. Por lo consiguiente tales modelos podrán aprovecharse en el futuro para prevenir cómo la reducción de un entorno natural podría afectar a poblaciones de estos primates, esto lo aseveró el profesor Sen.

El estudio se llevó a cabo con el apoyo de estudiantes de la escuela y expertos en primatología. Uno de estos estudiantes es Matthew Westley, quien explica que la técnica de modelado que usaron en la investigación fue bastante sencilla.

La explicación fue que cada chimpancé fue tomado como una partícula que presenta repulsión o atracción hacia otros elementos de sus alrededores, entonces Sen y sus colaboradores llegaron a la conclusión de que todos los chimpancés participantes del estudio fueron atraídos por los alimentos y rechazados por otros miembros de su especie, lo cuales compiten por la comida.

La ecuación que se utilizó en este modelo fue la famosa segunda ley del movimiento de Newton, la cual establece que la aceleración es idéntica a una fuerza dividida entre la masa. Los chimpancés serían en esta ecuación las masas, en tanto que las fuerzas eran equivalentes con la repulsión a otros chimpancés y la atracción a los alimentos.

Al asignarle valores a cada una de estas fuerzas y al calcular la distancia a la que las fuerzas comenzaban a alterar a los animales, los científicos lograron simular las direcciones y las velocidades a las que los chimpancés se movilizan con relación a los alimentos y entre sí. #Investigación Científica