En el marco del centenario de que Einstein diera a conocer su Teoría General de la Relatividad, un grupo multinacional de científicos acaba de efectuar un experimento que comprueba, de nueva cuenta, su exactitud. Un artículo reciente de la revista Nature Physics detalla el estudio emprendido por investigadores de la Universidad de Jerusalem y la Montpellier en Francia, entre otras, dedicado a comprobar cómo es que lo esencial de la teoría de Einstein se cumple cabalmente.

La idea rectora del estudio es que las partículas de luz, los llamados fotones, se difunden todos a una misma velocidad a través del cosmos. Para comprobar este fenómeno, los científicos estudiaron las referencias recopiladas por el telescopio Fermi, especializado en captación de rayos gamma, para medir los tiempos de arribo a nuestro planeta de las partículas de luz derivadas de distantes estallidos de rayos gamma.

La información expone que, luego de una travesía de miles de millones de años por entre las profundidades del espacio, desde el sitio donde se dio el estallido hasta nuestro planeta, la totalidad de los fotones llegan con una ínfima diferencia temporal entre uno y el otro. Son apenas fracciones de segundo las que se presentan entre cada partícula de luz, al arribar.

Los datos obtenidos hasta ahora señalan que todas las partículas de luz, aun si tienen distintas energías, se desplazan prácticamente a la misma velocidad. Lo anterior significa el estar ante la medición más exacta de la autonomía de la velocidad de la luz efectuada hasta el momento, esto con relación a la cantidad de energía que tienen las diminutas partículas que la integran.

Asimismo, el estudio descarta algunas importantes ideas científicas, como es el caso de la llamada "espuma espacio temporal". De acuerdo a esta noción, el espacio a niveles microscópicos, no es continuo, sino que poseería, una estructura espumosa. Los elementos integrantes de esa espuma serían tan pequeños, que no se podrían siquiera imaginar y hasta la fecha nadie los ha logrado medir de modo directo.

Pero eso no es todo, ese concepto implicaría que las partículas de luz que se desplazan a través de tal espuma de espacio tiempo estarían afectados por esa estructura "esponjosa", lo cual derivaría en que se dispersaran a velocidades diferentes. Lo anterior, de acuerdo al estudio antes detallado, con los datos obtenidos con el telescopio Fermi, nos demuestra que es falso, puesto que los fotones se desplazan a una misma velocidad en el espacio. #Investigación Científica