Nuestro satélite natural podría ocultar tubos de lava lo suficientemente estables y vastos como para albergar colonias humanas. Eso es lo que explica una investigación teórica realizada por expertos de la Universidad de Purdue y expuesta en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria, realizada en Texas.

Las particularidades volcánicas de la Luna son uno de los focos de interés más relevantes para las exploraciones espaciales del porvenir. Y es que estos conductos geológicos pueden ofrecer a los colonos humanos refugio en contra las radiaciones cósmicas, las extremas temperaturas y las caídas de meteoritos.

Los conductos de lava son túneles que se forman a partir de los flujos de material ígneo de erupciones volcánicas. Los bordes de estos chorros de lava se enfrían conforme fluyen para crear una corteza en forma de tubo, alrededor de la corriente de lava. Una vez que la erupción concluye y el flujo de lava se detiene, los drenajes dejan detrás de sí un conducto hueco. Todo ello lo afirmó Jay Melosh, científico relacionado con la investigación.

Melosh reconoce que ha existido un intenso debate acerca de la posible existencia de tubos de lava en la Luna. Ciertas evidencias, como por ejemplo, sinuosas fisuras detectadas en la superficie lunar, indican que sí hay tubos de lava de gran tamaño en nuestro satélite natural.

Esos ondulados accidentes geológicos son visibles canales en la superficie de la Luna y por sus características se piensa que fueron formados por corrientes de lava. Tales túneles varían en sus dimensiones pudiendo tener hasta 10 kilómetros de ancho, es decir, podrían albergar sin problemas ciudades humanas bajo la superficie lunar.

Un estudiante graduado de la Universidad de Purdue, David Blair, participó en el estudio, el cual estaba enfocado en parte, a determinar si los vacíos túneles de lava eran estables estructuralmente. En este marco Blair afirma que, si existieran túneles de lava en la Luna, con una patente estructura arqueada, como algunos terrestres, serían estables incluso midiendo 5,000 metros o varios kilómetros de ancho.

En contraste, lo anterior no sería posible en la Tierra, por el hecho de que la gravedad es bastante menor en la Luna y las rocas lunares no deben soportar los mismos niveles de erosión y desgaste que se presentan en nuestro planeta. #Investigación Científica