Un científico del Instituto de Biología de la UNAM, Fernando Álvarez Noguera, formó parte de un estudio que posibilitó el descubrimiento de un extraño crustáceo venenoso. Se trata de un animal único en el mundo, por sus raras características. Fue hallado en una caverna entre Tulum y Puerto Morelos en la región costera de Quintana Roo.

De acuerdo a un comunicado difundido por la UNAM, Álvarez dio a conocer que el hallazgo de este animal, denominado Xilbalbanus tulumensis, estuvio dirigido por el teutón Bjorn von Reumont, científico del Museo Británico. El Xilbalbanus es un organismo de tipo remipedio, esto es, perteneciente a una familia de crustáceos de primitivos rasgos. Se trata de una variedad endémica descubierta en 1987.

Álvarez Noguera responsable de la Colección Nacional de Crustáceos afirmó que no se tenía registro hasta la fecha, de la existencia de un crustáceo venenoso. Así también, el especialista mexicano mencionó que las conclusiones de este estudio fueron publicados en diciembre del 2013 en la revista Molecular Biology and Evolution, en donde el sistema queda descrito perfectamente. Allí se detalla su musculatura, la glándula venenosa y los conductos que terminan en los colmillos.

Este biólogo de la UNAM, experto en zoología, afirma además que lo más significativo no es solamente que sea capaz de producir veneno, sino que también ostenta un aparato especial para liberar esta toxina y aplicarlo a sus presas. Álvarez Noguera destaca que se trata de algo que no había sido detectado en ningún otro crustáceo.

Para esta investigación se utilizó el procedimiento de la genética transcriptómica, la cual permitió a los expertos retirar las glándulas de veneno del crustáceo. El animal mide de 1.5 a 2 centímetros y gracias a esta misma técnica se obtuvo además, su ácido nucleico, para efectos de describirlo y estudiarlo a profundidad.

Álvarez Noguera explica también que los venenos son como cocteles que incluyen variadas toxinas y enzimas. A juicio de este científico, lo más valioso de la investigación es haber descrito lo que incluye el coctel particular del Xilbalbanus. Para ello se utilizó la disciplina denominada lavenómica, misma que se ubica entre la bioquímica y la genómica y que relaciona los Venenos para analizar la evolución que tienen.

Las conclusiones del estudio fueron que el veneno del Xilbalbanus no se relaciona con el de los artrópodos, como ciempiés, alacranes y arañas, sino que tuvo una evolución autónoma. #Animales #Investigación Científica