Una inédita especie de anfibio, similar a un cocodrilo, que habitó durante el esplendor de los dinosaurios, fue uno de los depredadores más peligrosos que existió en nuestro planeta hace aproximadamente 200 millones de años.

Los especialistas en paleontología encontraron a estos reptiles prehistóricos, parecidos a enormes salamandras, al recuperar restos óseos localizados en un ancestral lago de Portugal. Esta formidable bestia pertenecía a una familia más vasta de anfibios antiguos que proliferaron en las tierras bajas, hace unos 220 o 230 millones de años.

La especie recién descubierta podía alcanzar un tamaño superior a los dos metros de largo y habitaban en ríos y lagos en los tiempos del periodo Triásico Tardío. Como los cocodrilos de nuestros días, su dieta estaba basada en el pescado, afirman los científicos.

La denominación de este animal es Metoposaurus algarvensis y vivió justo en el inicio del periodo de esplendor de los dinosaurios, el cual duró más de 150 millones de años, aseguran los investigadores. De esta clase de anfibios primitivos surgieron tras una dilatada evolución, muchos de los anfibios de nuestros días, como los tritones, salamandras y ranas.

De hecho el Metoposaurus era un remoto pariente de la salamandra moderna. Este hallazgo paleontológico nos deja saber que esta clase de anfibios prehistóricos era más diversa en términos geográficos de lo que se creía. En este sentido, también han sido hallados restos de animales parecidos en América del Norte, India, Europa y África. Los restos fósiles encontrados en Portugal, por sus particularidades, revelaron que esta variedad de Metoposaurus pertenece a una rama separada.

Los huesos de Metoposaurus fueron encontrados en un yacimiento de fósiles donde cientos de animales prehistóricos podrían haber fallecido cuando el lago en donde vivían se secó. Solo una porción del sitio, unos 4 metros cuadrados, ha sido explorada por los científicos, pero el grupo de paleontólogos continúa indagando allí, con el objetivo de rescatar nuevos fósiles.

Buena parte de las salamandras gigantes murieron durante cierta extinción masiva que se presentó hace 201 millones de años, bastante antes del fin de los dinosaurios. Lo anterior definió la culminación del Triásico, cuando el megacontinente Pangea, que concentraba todos los territorios de a Tierra, comenzó a fragmentarse.

Tal extinción terminó con numerosas especies de vertebrados, como fue el caso de los enormes anfibios, lo que facilitó el predominio de los dinosaurios. #Investigación Científica