El planeta Marte sigue exhibiendo misterios, pero en este caso no han sido los rovers que exploran su superficie los que han obtenido información reveladora, sino la sonda MAVEN, enfocada a examinar su atmósfera. El primer hallazgo es que Marte también cuenta con auroras. Pero el segundo es aún más enigmático: lo que las genera son nubes de polvo a una enorme altura, cuya causa aún es desconocida.

Acerca de las auroras de Marte ya existían asomos. Los investigadores las habían denominado como "Las luces de Navidad" luego que MAVEN las hallara el pasado 25 de diciembre. Lo que ha asombrado a los científicos es el tamaño que tienen esas auroras. Si bien aparecen en el espectro ultravioleta y por lo consiguiente no son observables para el ojo humano sin la utilización de instrumentos especiales, son bastante más energéticas que las de nuestro planeta.

Tanto en la Tierra como en este mundo vecino, las auroras surgen por la acción de las partículas de viento solar. En lo que se refiere a Marte, no obstante, la carencia de un campo magnético con la intensidad del terrestre, puede ser la que ocasione que el fenómeno tenga aún más fuerza que en el entorno terrestre.

MAVEN estudia Marte para intentar averiguar cómo es que se quedó sin buena parte de su atmósfera y también sin sus cuerpos de agua. Por lo pronto, la sonda de la #NASA no ha logrado hallar respuestas a tales interrogantes. Incluso, en lugar de eso, ha agregado un nuevo enigma al asunto: nubes de polvo descomunales.

MAVEN las ha detectado en la tenue atmósfera de Marte. Lo extraño es que estas nubes aparecen a una altura tan considerable que no se tiene conocimiento de ningún fenómeno natural del planeta rojo que pueda causarlas.

Laila Andersson, astrofísica de la Universidad de Boulder, en Estados Unidos, piensa que, si el polvo se produce en la atmósfera, podría ser que exista algún inédito proceso o dinámica en la atmósfera de Marte que aún no se ha logrado identificar. Si acaso estas vastas nubes de polvo no provienen de la atmósfera, los científicos analizan la posibilidad de que se generen en las lunas Deimos y Fobos, o bien, que se trate de partículas de cometas movilizadas por los vientos solares. #Investigación Científica