Durante años los especialistas han intentado determinar cuándo y de qué manera el linaje de los Homo, al cual pertenecen los humanos, inició el complejo proceso evolutivo que desembocó en nosotros, los homo sapiens actuales.

Sin embargo, los fósiles hallados no son abundantes y con frecuencia no se han conservado en las mejores condiciones. No obstante, un relevante descubrimiento dado a conocer de manera simultánea en dos de las revistas científicas más respetadas del mundo, Science y Nature, pueden ayudarnos a saber cuál fue la primera variedad de homínidos que hizo surgir la especie humana.

El hallazgo se refiere a un fragmento de mandíbula con cinco dientes aún intactos. La pieza fue desenterrada en el territorio etíope y de acuerdo a lo que se observa en ella, mezcla rasgos básicos del Australopithecus con otros correspondientes a otros homínidos más modernos. Lo anterior motiva a pensar que el surgimiento de los humanos aconteció hace aproximadamente 2.8 millones de años, es decir, casi medio millón de años antes de lo que se consideraba de acuerdo a pruebas previas.

El fósil fue denominado LD 350-1, fue hallado hace dos años por un grupo multinacional de antropólogos y científicos del área de investigación Ledi-Geraru, en Afar, Etiopía.

Por el hecho de que la datación de fósiles con esta antigüedad es prácticamente imposible, los geólogos usaron distintos procedimientos para determinar la edad de las cubiertas de ceniza volcánica en la formación rocosa en donde fueron hallados los restos de este homínido prehistórico. Por ejemplo, se usó la técnica para medir los isótopos de argón. De este modo, averiguaron que la erupción volcánica que propició la aparición de la muestra aconteció hace unos 2,75 y 2,8 millones de años.

La mandíbula en cuestión tiene algunas similitudes con restos del Australopithecus afarensis, es decir, el famoso ejemplar de homínido nombrado como "Lucy". Pero además, William H. Kimbel, especialista de un instituto científico de Arizona, considera que este nuevo fósil ayuda a disminuir la brecha existente entre el Australopithecus y los primeros Homo, y es una formidable muestra de fósil de transición en una fase determinante en la evolución humana.

Brian Villmoare, de la Universidad de Nevada y participante del estudio, señala que, a pesar de ser buscados de manera ininterrumpida, los fósiles de la familia Homo con más de 2 millones de años de antigüedad, son raros y escasos, por lo cual, asomarse a los momentos más tempranos en la evolución del género humano es especialmente sugestivo. #Descubrimientos