Investigadores han determinado que los restos de un cráneo humano de 22 mil años de antigüedad, encontrado en Kenia, es muy distinto a los conseguidos en yacimientos de fósiles en Europa y África, correspondientes a esa misma época. Lo anterior indicaría la existencia de un inédito linaje humano y revelaría que tan asombrosamente diversos fueron los humanos prehistóricos.

Luego de haberse completado el reciente análisis de un cráneo de hace 22 mil años, hallado en el paraje de Lukenya Hill, en Kenia, hace aproximadamente cuatro décadas, científicos de distintas naciones han descubierto relevantes particularidades.

Christian Tryon, investigador del Museo Peabody de Harvard y principal responsable del estudio, señala que ese fragmento de cráneo apuntaría a una variedad humana prehistórica de la cual no se tenía noticia. Sería un linaje extinto y desconocido hasta ahora.

En ese mismo yacimiento keniano donde fue hallada la pieza, también existen depósitos que tienen incluso el doble de antigüedad que el misterioso fragmento de cráneo. Por ejemplo, allí fueron hallados trozos de cascarones de huevos de avestruz de hace 46 mil años, que los hombres prehistóricos utilizaron para realizar cuentas.

Estos recientes descubrimientos podrían ofrecer valiosa información acerca de los cambios culturales que experimentaron los humanos de la prehistoria, desde que los ancestros de los hombres modernos partieron de África para dispersarse por el mundo, hace aproximadamente cincuenta mil años.

El hallazgo en cuestión revelaría la existencia de un linaje humano que no se tenía registrado por los especialistas. Este cráneo de 22 mil años de antigüedad cambiaría por completo lo que se conoce hasta la fecha, acerca de la temprana formación de la humanidad

El sitio web Live Science explica que, si bien los restos óseos corresponden efectivamente a un Homo Sapiens, ciertamente no coinciden con lo que había sido descubierto en otras zonas de fósiles en sitios tan remotos como el continente europeo o el asiático.

Tryon asegura que no se parece a nada de lo que se tenga conocimiento, por lo cual, este fragmento de cráneo antiguo, expondría una variedad original de la cual no se tenía referencia alguna. Por ello todo apuntaría a la existencia de un inédito linaje de humano prehistórico. Es uno de los descubrimientos más significativos en la investigación científica reciente dedicada a los orígenes de la humanidad.