Investigadores hallaron las pruebas fósiles más antiguas que evidencian las atenciones "maternales" de los insectos con sus crías. De acuerdo a una investigación detallada en la revista Life, estas evidencias harían retroceder las pruebas directas más ancestrales de esta clase de comportamientos en insectos de 50 a 100 millones de años. Por aquel entonces la Tierra era dominada por los dinosaurios.

Este fósil recién hallado es la única muestra que se tiene de un insecto hembra en los tiempos del Mesozoico. Estamos hablando de hace unos 180 millones de años. Los científicos consideran al Mesozoico como una era dominada por los reptiles y durante este periodo se dio tanto el esplendor como los inicios de la caída de los dinosaurios, así como también la fragmentación de Pangea, el súper continente prehistórico.

El insecto en cuestión es una especie de cochinilla preservada en ámbar. El trozo de esta sustancia donde fue hallado incluía sesenta huevos y algunas ninfas recién nacidas. Tanto estas últimas como los huevos se hallaban dentro de un saco de huevos cubierto con cera en el abdomen de la cochinilla.

El fósil evidencia una primitiva estrategia para cuidar a las crías, puesto que proteger a las ninfas más jóvenes de la humedad o sequedad extremas del ambiente y de posibles depredadores hasta que obtengan su particular cubierta de cera.

Esta táctica para proteger a las crías ha resultado tan efectivo para garantizar su supervivencia que aún es habitual hallarla en los insectos modernos. Las ninfas más jóvenes eclosionan en el interior del saco de huevecillos y se quedan allí durante algunos días antes de salir al entorno exterior.

Este descubrimiento puede también brindar valiosos datos ara entender la primitiva diversificación de las cochinillas. Los científicos consideran que el surgimiento de plantas con flores y hormigas ha sido determinante para la acelerada evolución de nuevas variedades de insectos, aunque todavía no existían en esa etapa del desarrollo evolutivo de las cochinillas.

Bo Wang, profesor de la Academia China de Ciencias, afirma que la protección de las crías podría haber sido un factor determinante durante el final del Periodo Jurásico o Cretácico temprano a lo largo del Mesozoico.

Las evidencias fosilizadas de animales que protegen a sus crías no son muy frecuentes, especialmente en el caso de los insectos. Las hembras carentes de alas eran bastante inmóviles, por lo que contaban con menos oportunidades de ser enterradas. #Investigación Científica