Un animal marino de hace 480 millones de años de sorprendentes características es el antecesor de las modernas langostas, cucarachas y tarántulas. Era una criatura que capturaba su alimento con protuberancias repletas de espinas, colocadas en la zona delantera de su cabeza.

Este animal medía dos metros de la cabeza a la cola y se valía de sus espinosas extremidades para filtrar nutrientes del agua de mar. Todo ello fue detallado en una investigación publicada en la revista Nature. 

El modo de alimentarse de este animal prehistórico, era parecido al de los cetáceos actuales que deambulan en las profundidades marinas, como por ejemplo, las ballenas barbadas. Pero este animal, de nombre científico Aegirocassis benmoulae, también exhibía características propias de los artrópodos del mundo actual. Se trata de una familia de invertebrados que cuentan con exoesqueletos como es el caso de ciempiés, arañas, crustáceos y varios insectos.

El Aegirocassis benmoulae también contaba con dos pares de aletas para poder desplazarse en el agua, colocadas convenientemente en su segmentado cuerpo. De acuerdo a Allison Daley, científica de la Universidad de Oxford y una de las responsables del estudio, este animal debió haber sido uno de los mayores filtradores de los tiempos prehistóricos.

El Aegirocassis vivió en la era paleozoica y su nombre se deriva de Aegir, deidad de los mares de los mitos nórdicos; la palabra “casco” en lengua latín (Cassis) y una referencia a Mohamed Ben Moula, buscador de fósiles marroquí, quien fue el descubridor de los restos de esta criatura.

La estructura anatómica del Aegirocassis se determinó al analizar los fósiles hallados en un paraje de Marruecos y que se conservan en el Museo Peabody de Historia Natural de Yale, en Connecticut USA. Voceros de Oxford explicaron en un comunicado que se consiguió un fósil en tres dimensiones, en buenas condiciones, de ciertas formaciones rocosas. Para ello se usaron pequeños instrumentos, como es el caso de agujas especiales.

De acuerdo a la interpretación que se ha hecho del Aegirocassis, se sabe que era una criatura de cabeza sobresaliente, similar a la de los modernos calamares, unida a un cuerpo similar a la de los camarones, pero con dos pares de aletas por cada segmento de su cuerpo. También tenía ojos orientados a los lados y una “boca” integrada por un par de apéndices artículados y cubiertos de espinas que le servían para capturar plancton.

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