El movimiento telúrico del 2011 propició un tsunami que afectó las costas de Tohoku y dejó decenas de miles de víctimas. Por ello, los científicos se mantienen alertas ante cualquier posibilidad de que se repita la catástrofe.

Recientemente expertos nipones advirtieron de una alteración en las dinámicas normales de las placas tectónicas de esa nación oriental. Se trata de un cambio en los patrones de movimiento geológico totalmente diferente al que se presentaba antes del evento del 2011. Por ello, los especialistas recomiendan mantenerse alertas ante posibles terremotos similares en su devastador efecto.

Científicos pertenecientes a la Autoridad de Información Geoespacial (GSI), perteneciente al Ministerio de Transporte e Infraestructura de Japón, afirman que las placas tectónicas de esta región del mundo, se mantienen en movimiento ininterrumpido. Lo anterior fue reportado por la cadena informativa NHK.

El principal responsable de la división encargada del análisis de la deformación de la corteza terráquea, Hisashi Suito, aseguró a la mencionada cadena que si bien las probabilidades de un nuevo movimiento telúrico deberían ser menores, no piensa que ese sea el caso.

Los especialistas piensan que dos placas ubicadas frente a las costas del noroeste de Japón, en la zona donde se presentó el terremoto del 2011, han tenido un deslizamiento de aproximadamente 20 metros.

Tras analizar la actividad submarina, determinaron que una de las placas se había movido 95 centímetros al este, en las cercanías de la península de Oshika, provincia de Miyagi. Esta última tuvo un hundimiento de 120 centímetros a causa del terremoto de marzo del 2011 y desde entonces se ha elevado 39 centímetros.

Los conocedores afirman que una de las causas del movimiento telúrico, que afecta una vasta región geográfica desde el sur de Hokkaido hasta el centro de Japón, es un fenómeno de liberación de estrés geológico. Hisashi Suito asegura que este evento se está presentando no solo en la placa tectónica frente a la costa del noreste, sino también en el interior del territorio japonés.

El científico recomienda a las autoridades japonesas mantenerse alertas ante el riesgo de sufrir un terremoto de la misma intensidad que el del 2011, el cual arrasó las costas de Tohoku y dejó una estela de 18 mil víctimas y desaparecidos. Mañana se cumplirán cuatro años de esta tragedia. #Investigación Científica