A inicios del siglo XX, un cuerpo sideral se transformó en un destacado acontecimiento del entorno astronómico, cuando súbitamente se dejó ver uno de los astros más radiantes del espacio, durante algunos días, para luego irse difuminando poco a poco.

La luz fue nombrada como GK Persei y es reconocida por los astrónomos como una típica referencia de las "novas". Persei fue un gran estallido derivado de una explosión termonuclear en el corazón de una estrella tipo enana blanca. Este último era un astro parecido al Sol, ubicado en la constelación de Perseo a unos mil 530 años luz de nuestro planeta.

Usando el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA, los científicos analizaron ese estallido estelar, puesto que puede ofrecer valiosas referencias acerca de las características de otros eventos estelares parecidos o incluso más grandes aún.

Una nova se presenta cuando la intensa gravedad de una estrella enana blanca atrae parte del material del astro que lo acompaña en órbita. Si se acumula la suficiente cantidad de material, especialmente de hidrógeno en forma de gas, en la enana blanca, pueden acontecer eventos de fusión nuclear hasta terminar en una explosión parecida a una bomba de hidrógeno estallando, pero de proporciones cósmicas.

Las capas exteriores de la estrella enana blanca son arrojadas al espacio y el estallido de la nova se hace visible desde la Tierra durante meses enteros e incluso años, mientras el material cósmico se difunde a las profundidades siderales.

El Obsevatorio Chandra detectó por primera ocasión GK Persei en los primeros meses del 2000 y posteriormente a finales del 2013. Este intervalo de casi 14 años ofrece a los científicos el tiempo indispensable para observar significativos contrastes entre las emisiones de rayos X y las propiedades que exhiban.

Los restos de la supernova se han dispersado a una velocidad cercana a las 700 mil millas por hora. Esto propicia que la onda de choque resultante se desplace aproximadamente 90 mil millones de millas durante ese tiempo. #Investigación Científica #NASA

Este intrigante hallazgo astronómico ejemplifica cómo el análisis de los restos de la supernova, ofrece indicios significativos acerca del medio en el que se dio la explosión.