Un raro fenómeno se ha presentado en el Sol y es que, desde hace tiempo, en uno de sus polos se observa un descomunal agujero, lo cual es algo fuera de lo común. Desde este 2015 nuestra estrella ha mostrado tal agujero. La #NASA tiene conocimiento de ello gracias a registros visuales obtenidos desde el primero de enero.

Una explicación posible tendría que ver con áreas en donde el campo magnético llega al espacio en lugar de retornar a su sitio de origen, por lo cual, al moverse dejan la estrella y no pueden volver a ella, lo cual propiciaría el asombroso agujero.

Eventos astronómicos como el mencionado son de capital relevancia para entender las dinámicas relacionadas con el clima espacial, ya que lo causa un viento solar más intenso y rápido que el de cualquier otra región del cosmos. Los astrónomos de la NASA y de otras agencias espaciales consideran que ese viento estelar puede llegar a desplazarse a unos 800 kilómetros por segundo.

Pero, en última instancia, ¿qué son esos extraños agujeros que opacan la superficie solar? La denominación científica de estos eventos es "agujeros coronales". El de mayor tamaño registrado por la NASA se dio el pasado 16 de marzo en las proximidades del polo sur del Sol. Comprende entre el 6 y el 8 por ciento de la superficie de nuestra estrella. Los expertos aseguran que se trata del agujero coronal más grande que se ha observado en décadas.

Pero además, ha sido detectado otro agujero en el Sol. Es de menor tamaño y se ubica en el polo opuesto. Tiene un tamaño aproximado de 3.8 millones de kilómetros cuadrados, lo cual apenas representa el 0.16 por ciento de la superficie de nuestro astro.

Es importante señalar que los agujeros coronales no implican riesgo alguno para la existencia del Sol. Se trata simplemente de zonas de temperatura y densidad más baja que la atmósfera superior de nuestra estrella.

El campo magnético del Sol se dilata hacia el espacio y en esta dinámica no forma bucles como acontece en otras zonas de este astro. Por eso causan un viento de partículas solares que puede llegar a diferentes cuerpos espaciales, incluyendo nuestro planeta. Al no volver hacia la superficie del Sol, tales partículas dan lugar a esos enormes agujeros que no dejan de causar un intenso asombro. #Investigación Científica