Nuestro satélite natural experimenta una ininterrumpida lluvia de material cósmico, pero el impacto más considerable en su superficie aconteció hace sólo dos años. Apenas recientemente se han sabido detalles acerca de este evento astronómico.

El día exacto fue el 17 de marzo del 2013. Un cuerpo de tamaño similar a una rica de pequeñas proporciones impacto la zona conocida como Mare Imbrium y causó una explosión luminosa, cerca de 10 veces más radiante que cualquier fenómeno que se haya presentado antes en nuestro satélite natural.

Las capturas conseguidas de la superficie lunar, anteriores y posteriores al estallido, obtenidas por la cámara instalada en la nave Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC), permiten observar sorprendentes detalles del cráter derivado de ese choque y ayudan a medir los patrones de formación de estos accidentes geológicos en la Luna.

Desde el año 2005 los científicos han observado la Luna buscando indicios de explosiones ocasionadas por aerolitos que impactan su superficie. Cuando uno de estos objetos impacta con nuestro satélite natural, una diminuta fracción produce luminosidad visible, lo que causa un fulgor muy intenso en el sitio de la caída.

El flash de mayor brillo observado por los astrónomos del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la #NASA, se presentó el 17 de marzo del 2013. El grupo de investigación anticipó el tamaño del cráter de acuerdo a la energía que se liberó y cuando la nave LROC pasó sobre el sitio se obtuvo una comprobación de esas referencias.

Una clave para la mejor comprensión de esta clase de acontecimientos, es conseguir observaciones anteriores y posteriores al choque del meteorito en la superficie de la Luna. Realizar una comparación del brillo de flash, con respecto a las dimensiones reales del cráter, es una efectiva vía para darle validez a los patrones de impacto.

En realidad el cráter es pequeño, con apenas 18.8 metros, pero sus efectos en el entorno de la Luna fueron considerables. Se detectaron materiales expulsados por el estallido que se elevaron a centenares de kilómetros. Los científicos de la NASA registraron más de 200 alteraciones en la superficie lunar, acontecidos a una distancia de hasta 30 metros.

Las capturas de la nave LROC, no solamente exhiben valiosos detalles acerca del material arrojado por el impacto y su distribución, sino que además nos permiten conocer otros aspectos del suelo lunar. #Investigación Científica