Uno de los eventos telúricos más devastadores en el continente europeo fue la erupción Ignimbrita Campana, acontecida hace 40, 000 mil años. Fue un acontecimiento tan descomunal que arrojó enormes cantidades de dióxido de azufre a la estratósfera.

Los especialistas han discutido durante años si tal erupción tuvo que ver con la desaparición de los neandertales. Una reciente investigación emprendida por Benjamin A. Black profundizó en esa hipótesis con un modelo climático de vanguardia.

Black y sus colaboradores hallaron que esa gran erupción se presentó aproximadamente en los tiempos en que los neandertales entraron en decadencia. También cuando se dieron las conquistas culturales y territoriales más significativas de humanos más evolucionados, en términos anatómicos.

Por ello, las afectaciones derivadas del clima, la dura competencia con otras especies homínidas, el enfriamiento del azufre derivado de las erupciones volcánicas y la intensa deposición ácida que aconteció por aquel entonces, han sido mencionadas por muchos especialistas como factores que propiciaron la desaparición de los Neandertales.

Sin embargo, los autores de la investigación reconocen que la disminución de neandertales en el continente europeo inició bastante antes de la erupción. La datación utilizando radiocarbono reveló que cuando se dio la erupción volcánica Ignimbrita Campana, los humanos modernos ya estaban en el territorio europeo y los neandertales habían disminuido en número.

El estudio de Black y su equipo, publicado en la revista "Geology", detalla que tras revisar cinco asentamientos en el Mediterráneo, se descubrió que los humanos más modernos- en un sentido anatómico-, se establecieron en esos lugares también.

Black asegura que las consecuencias precisas de esa devastadora erupción para las especies y culturas de aquel remoto pasado, se comprenden mejor de acuerdo a los restos paleontológicos y arqueológicos que se conservan.

Las conclusiones de la investigación incluyen datos cuantitativos acerca de la distribución y magnitud de la refrigeración volcánica y la posterior deposición ácida que los grupos de homínidos ancestrales tuvieron que afrontar, lo cual coincidió con la decadencia definitiva del hombre de Neandertal.

De acuerdo a las simulaciones climáticas, los científicos hallaron que tras la erupción la temperatura disminuyó más en áreas donde no se hallaban las últimas comunidades de neandertales. Pero la ola de frío que siguió a la catástrofe si terminó por afectar irremediablemente la vida cotidiana del hombre de Neandertal, al grado de propiciar su extinción. #Investigación Científica