El descubrimiento fue realizado por científicos de la Universidad Icesi de Cali, Colombia, quienes hallaron en las selvas peruanas, un nido de "Laniocera hypopyrra".

La existencia en las selvas tropicales no es fácil y por ello ciertas especies han adoptado asombrosos medios defensivos. Ese es el caso de un polluelo en la Amazonia, el cual, de acuerdo a un reciente hallazgo científico, trata de mantenerse inadvertido ante posibles depredadores aparentando ser una venenosa oruga.

Investigadores de una universidad colombiana se toparon en las selvas peruanas con un nido de "Laniocera hypopyrra" y detectaron que los polluelos de esta especie, al sentirse amenazados, exhiben unas plumas con barbas largas de color anaranjado brillante, con las puntas blancas. Esto los hace muy parecidos a la tóxica oruga de la variedad "Megalopygidae".

Un experto en ciencias biológicas de la Universidad Icesi, Gustavo Londoño, aseguró que, luego de numerosas observaciones, consiguieron identificar este curioso compartimiento en las jóvenes Laniocera hypopyrra. Estas aves, aun siendo recién nacidas, "saben" que deben adoptar el comportamiento de una oruga, pero cuando oyen los familiares sonidos de sus padres, vuelven a pedir alimento de manera normal.

Voceros de la universidad colombiana comentaron a la agencia de noticias Efe como tras observar durante seis días el comportamiento de estos polluelos, al sacar a uno de ellos del nido, este no llamaba por alimento, como es normal en esta clase de fauna, sino que, sorprendentemente, movía la cabeza pausadamente de un lado a otro, como lo hacen las orugas Megalopygidae.

En cambio, cuando se acercaba un ave Laniocera adulta, el polluelo movía la cabeza y emitía los sonidos normales de esta especie para pedir alimento. Esto ha sido explicado en el sitio web de Icesi.

La clave para entender este extraño comportamiento por parte de los polluelos de Laniocera- los cuales habitan en la parte norte de Sudamérica y en la adultez miden como máximo 20 centímetros y pesan 46 gramos-, es que poseen lo que se conoce como "mimetismo batesiano" un mecanismo natural que permite a ciertas especies no toxicas imitar a especies que sí lo son, como recurso defensivo. Justo esa habilidad fue lo que atrajo la atención de los científicos.

Londoño añade que, los adultos de Laniocera tienen el plumaje de color gris, color muy diferente al naranja que exhiben los plumones de los polluelos de esta especie. Esa clave motivó a los autores de la investigación a profundizar en las causas de esta diferencia. #Animales