Un cosmonauta ruso y un astronauta estadounidense viajaran este sábado desde la Tierra hasta la Estación Espacial Internacional (EEI). Allí pasarán un año completo preparándose para un futuro viaje al planeta rojo.

Mikhail Kornienko y Scott Kelly iniciarán así esta ambiciosa misión, tripulando un cohete Soyuz que despegará desde Kazajistán para arribar a la instalación orbital luego de seis horas.

Esta será la primera operación de la agencia espacial estadounidense con una estancia espacial de un año, el cual anticipará las travesías a Marte, las cuales durarán dos o tres veces más. Los cosmonautas rusos ya tienen experiencia en esta clase de misiones, puesto que hace unas dos décadas un cosmonauta paso casi un año en el espacio.

Tanto Kornienko como Kelly han estado en la EEI en misiones anteriores. Ambos son respetados ex militares, los cuales fueron elegidos para participar en misiones espaciales en la década de 1990. Kelly tiene 51 años, es un capital en retiro de la Marina estadounidense. También fungió como comandante en un transbordador espacial. Por lo que se refiere a Kornienko es un destacado ex paracaidista. Ellos viajarán a la EEI desde la Tierra acompañados del cosmonauta Gennady Padalka, un experimentado viajero del espacio quien ya tuvo una estancia de seis meses en la instalación orbital.

Kornienko y Kelly estarán en la EEI hasta marzo del 2016. A lo largo de este tiempo serán sometidos a frecuentes análisis médicos y acondicionarán la EEI para el arribo en el 2017 de las nuevas naves comerciales tripuladas, que serán lanzadas desde Estados Unidos.

Lo anterior implicará diferentes caminatas espaciales para el astronauta norteamericano. También tendrá la responsabilidad de supervisar las maniobras de varios vehículos espaciales de carga, así como también el lanzamiento de cápsulas rusas tripuladas.

Los especialistas en medicina astronáutica tienen un enorme interés en observar lo que pasa con Kornienko y Kelly, en cuanto rebasen la estancia promedio en la EEI que es de seis meses. Los músculos y los huesos pierden fuerza en condiciones de poca gravedad y el sistema inmunológico se vuelve inestable. Los fluidos corporales se concentran en la cabeza cuando no hay gravedad y presionan al cerebro y los ojos, perjudicando la visión de algunos astronautas durante sus misiones espaciales. #NASA