El pasado día domingo, en tanto millones de personas se congregaban en los templos católicos de todo el orbe para las celebraciones de la Semana Mayor, los científicos de diferentes países del mundo tuvieron un diferente motivo de celebración.

Fue la anticipada reactivación del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Laboratorio Europeo de Partículas de Ginebra (CERN). Luego de algunos años de restauración técnica y tecnológica, el acelerador de partículas más complejo y potente del mundo está de vuelta en sus actividades. Gracias a este aparato, enorme, intrincado y asombroso, en el 2012 se halló finalmente el bosón de Higgs, uno de los hitos en la moderna investigación cuántica.

Por ese motivo existía una gran expectación por comprobar los nuevos alcances del LHC tras esta etapa de reacondicionamiento. La meta de los científicos operadores del acelerador, es el hallazgo de inéditas partículas, más allá de las que se incluyen en el denominado modelo estándar de la física contemporánea, además del esperado descubrimiento de la esquiva materia oscura.

La reactivación de la también llamada "máquina del Bing Bang", por ser capaz de recrear los primeros instantes tras el surgimiento del cosmos, fue retrasada una semana por una falla eléctrica. No obstante, a pesar de este problema, la primera prueba general fue totalmente exitosa. Un haz de protones recorrió la totalidad del circuito de 27 kilómetros del LXC en un mismo sentido y luego de un par de horas, hizo lo mismo en un sentido opuesto.

Rolf Heuer, principal responsable del CERN y Frédérick Bordry, directivo del complejo, celebraron la reactivación del impresionante acelerador de partículas y así lo hicieron saber al público a través del sitio web del CERN. Pero además, Bordry señaló que lo mejor está aún por venir, puesto que cuando se incremente la energía de los haces se llegarán a nuevas marcas en la exploración cuántica del universo.

Cabe mencionar que gracias a las adaptaciones y mejoras que se hicieron en el LHC durante estos dos años de suspensión de actividades, ahora el complejo podrá funcionar a una intensidad nunca antes alcanzada: cada colisión se realizará con 13 teraelectronvoltios (TeV) de potencia, es decir, casi el doble de lo alcanzado en la primera etapa de sus actividades. #Investigación Científica