La agencia espacial estadounidense anticipa un desastre climático en un porvenir mediato. Aproximadamente en el año 2060 México sufrirá una escasez del vital líquido.

Los expertos de la #NASA señalan que en unos 45 años México estaría en riesgo de experimentar una crisis por falta de agua, derivada de un colapso climático en los Estados Unidos.

Ben Cook, científico de la agencia espacial estadounidense, señaló que un reciente análisis de proyección anticipa un escenario nada halagüeño para el territorio mexicano en cuestión ambiental.

De acuerdo a este especialista en el cambio climático, las sequías en la parte norte del continente americano han exhibido un comportamiento cíclico y su duración ha sido de unos cuantos años, a lo más una década.

No obstante, recientes predicciones de la NASA señalan que esta posible megasequía podría durar dos, tres o cuatro décadas. Cook ponderó que la agencia ha tenido mucho tacto en utilizar gráficos que mostrarán los alcances de la sequía solo hasta los límites de la frontera estadounidense, sin considerar a México.

De acuerdo a este mismo científico, si las condiciones atmosféricas continúan como hasta el momento, con una intensa polución de dióxido de carbono, la totalidad de la geografía mexicana se vería dañada por una gran sequía aproximadamente en el año 2060, lo cual haría casi imposibles las actividades agrarias.

En otro plausible escenario, en el cual la contaminación lograra ser controlada, los gráficos del alcance de esta futura sequía en su conjunto serían meno severas. Y aunque la agricultura no dejaría de verse alterada, podría preservarse un nivel aceptable de producción.

Ya desde ahora se están tomando medidas preventivas en la región. Al darse a conocer esta investigación de la NASA, Jerry Brown, gobernador de California, decretó un recorte generalizado del 25 por ciento del abastecimiento de agua en esa parte del territorio estadounidense. Esto se presentó luego de dos años de haberles pedido a los californianos que no desperdiciaran el vital líquido.

En contraste, el estado mexicano de Baja California, que solo recibe agua dulce desde el río Colorado, aunque esa futura sequía afectaría ambos lados de la frontera, no ha tomado ninguna medida al respecto. El gobernador Francisco Kiko Vega no ha emprendido plan preventivo alguno para ahorrar el agua. #Investigación Científica