Io es el satélite natural más interno de las cuatro lunas jupiterinas, conjunto de cuerpos espaciales que fue descubierto en el siglo XVII por Galileo Galilei. Io es apenas más grande que la Luna y es el elemento con mayor actividad geológica del Sistema Solar. 

Centenares de áreas volcánicas aparecen en su superficie, la cual está cubierta con dióxido de azufre. El volcán de mayor tamaño de la luna Io se denomina Loki, como un homenaje al dios escandinavo del caos y el fuego. A esta clase de depresiones volcánicas se le denomina como patera y se caracteriza por tener una corteza de lava de mayor densidad, la cual cubre la parte superior de un lago de lava que eventualmente se hunde.  

Lo anterior deriva en un incremento de las emisiones térmicas que han sido registradas de manera regular desde los observatorios terrestres. El volcán Loki de Io tiene un diámetro de 200 kilómetros y por hallarse a unos 500 millones de kilómetros de nuestro planeta, era considerado como demasiado pequeño para ser estudiado con detenimiento por cualquier telescopio óptico o infrarrojo instalado en nuestro mundo. Todo ello lo detalló la Universidad de Arizona en un comunicado. 

Recientemente, una investigación realizada con el Large Binocular Telescope, con su espejo de 22.8 metros y diferentes técnicas de interferometría, permitió a los científicos observar al volcán Loki de Io, con su lago de lava, de una manera nunca antes lograda desde nuestro planeta. Las conclusiones del estudio han sido difundidas en la revista Astronomical Journal. 

El principal responsable de la investigación, el científico Al Conrad, mencionó que para este logro astronómico se combinó la luz de dos espejos coherentes de gran tamaño, para así obtener un espejo sumamente grande. De esta manera se logró medir, por primera ocasión, el brillo derivado de distintas zonas dentro del lago de lava de Loki Patera.  #Investigación Científica

Otro participante del estudio, el profesor Imke de Pater, comentó además, que las observaciones realizadas apuntan a que se trata de un lago de lava en actividad ígnea. La dinámica volcánica de Io está modificando continuamente la superficie de esta luna de Júpiter. Gracias a investigaciones como la de Conrad e Imke de Pater, se pueden obtener revelaciones de la estructura interior de este satélite natural.