La nave espacial Progress M-27M, de Rusia, que se hallaba a la deriva tras fracasar en su intento de conectarse con la ISS hace unos días, se precipitó el día de hoy en las aguas del Océano Pacífico.  

De acuerdo a lo reportado por la agencia espacial rusa, el carguero espacial, que llevaba tres toneladas de víveres y materiales diversos penetró en la atmósfera terrestre a las 02.04 GMT del día de hoy, por la región del Océano Pacífico Central. Como los científicos lo anticiparon, buena parte de la Progress se desintegró mientras descendía a gran velocidad por entre la atmósfera. Sin embargo, pequeños trozos de su estructura pudieron haber resistido y terminado en lo profundo del océano. 

La nave Progress de Roscomos, fue lanzada desde la base espacial de Baikonur en Kazajstán, pero nunca pudo alcanzar la Estación Espacial Internacional. Los operadores en Tierra dejaron de tener contacto con el carguero luego de que este se separó de la sección superior de su cohete Soyuz, unos 10 minutos luego de su lanzamiento.  

El vehículo espacial que se había desviado tras ser lanzado al espacio desde un cosmódromo ruso, se desintegró en la madrugada de este viernes al penetrar en la atmósfera terrestre. De acuerdo a las referencias del sistema de control espacial, la Progress durante su caída, se puso en contacto con las densas capas nubosas de la atmósfera y comenzó a arder. Los trozos que no se consumieron terminaron en las aguas del Pacífico.  

Todas las tentativas por recuperar el control del carguero espacial por parte de los ingenieros de Roscosmos fueron inútiles. La carga que la Progress debía entregar en la ISS incluía cerca de tres toneladas de alimentos, oxígeno, combustible e instrumentos para la #Investigación Científica. Las naves Progress han sido empleadas desde hace más de tres décadas y media para actividades astronáuticas y son uno de los grandes logros tecnológicos del medio aeroespacial ruso.  

El historial de las Progress es bastante inmaculado: hasta el momento solo habían experimentado un percance, en agosto del 2011, ocasionado por una falla en un cohete que transportaba al carguero.