Pareciera que Luke Skywalker o Han Solo no tendrían que preocuparse de algo más que los soldados del Impero o Jabba the Hutt en Star Wars. Pero la realidad es que estar en el espacio exterior no es tan sencillo como a veces queremos pensar. Con el proyecto ya en marcha de un viaje a Marte, el campo de la medicina también ha encontrado sus retos ya que además de las complicaciones técnicas que tienen que resolver las agencias espaciales y los rigurosos entrenamientos de los astronautas, los médicos e investigadores se están quebrando la cabeza para resolver y evitar los riesgos a la #Salud que este tipo de viajes pueden producir potencialmente.

La radiación que existe en el espacio exterior es constante y peligrosa para el ser humano, en especial en el contexto de una exposición prolongada como sería en el viaje a Marte en cuestión. La radiación del espacio es significativamente mayor que la que nos exponemos por ejemplo al tomarnos un estudio de radiografía.

Los patrones del sueño se ven alterados y las consideraciones psicológicas de un viaje tan largo en compañía del equipo también son atendidas por los protocolos de viaje.

El riesgo de osteopenia y osteoporosis aumenta para los astronautas y se ha estudiado en misiones previas. Se ofrece a los astronautas suplementos y medicamentos encaminados a disminuir el riesgo. Se sabe que se pierde entre el 1 y el 2% del calcio por cada mes en el espacio.

La atrofia o desgaste muscular por la gravedad cero es muy importante por lo que se han desarrollado rutinas especiales para los astronautas en las estaciones espaciales y durante los entrenamientos en la Tierra se intenta que alcancen un nivel óptimo de fuerza muscular.

Para un viaje tan largo como el que se hará a Marte será un desafío mantener a los astronautas libres de riesgos y darles atención en caso de una urgencia mayor, accidente o una infección. Aun que aún falta tiempo, podríamos ser testigos en un futuro de avances en este campo que como en el pasado pudieran dar origen a cosas tan cotidianas como los alimentos deshidratados y el horno de microondas. #Tecnología #NASA