Hay gente que dedica sus años a ser vigilante mirar a los lados, abajo y algunas veces atrás, pero pocas ratos a lo alto... ¿Por qué todos deseamos mirar adelante? ¿Por qué lo aparentemente cotidiano se vuelve común?

Viajemos a finales del siglo XVIII, la revolución industrial y el progreso científico era el proceso que delimitaba dicho período, hasta que apareció el tránsito de Venus, hecho que cambio la vida del hombre, ayudó a la comunidad científica de la época a conocer la distancia entre el sol y la tierra. Es una especie de mini eclipse que ocurre cuando se alinean La tierra, Venus y el sol; sucede cada cien años; luego cada 8, dos veces y de nuevo cada 100.

Quizá esta pequeña información no alcance a describir la magnitud de un evento tan increíble visto por el hombre, así que en 1761 los científicos de todo el mundo se embarcaron en un viaje a los lugares más recónditos de la tierra para estudiar este eclipse y así en la recolección de datos determinar la distancia real entre nuestro planeta y el sol. Tal vez esta información para muchos sea de poca importancia, pero a veces los pequeños datos engrandecen las experiencias y virtudes del ser humano.

¿De qué va todo esto? ¿Mucha historia? Para nada… sólo y sin duda el pretexto perfecto para transformar algo insignificante en la ventaja que tiene el arriesgarnos a llenar nuestra memoria de un suceso mágico que cambio la vida del hombre, el caso del científico de Guillaume Le Gentil, francés que transbordo a la india 15 meses antes del tránsito de Venus en 1761; viaje complicado, porque su barco cayó en manos de los ingleses, obligando a dar una vuelta, desviar su camino y pasar paso por alto el día más esperado de su vida.

Le Gentil decidió quedarse los ocho años para esperar la repetición del suceso, pero cuando el momento llego…si, el cielo se nublo.

La moraleja de esto es que un pequeño gesto de todas las estrellas consiguió que muchos científicos de todo el mundo se unieran en beneficio de la ciencia y el progreso, incluso cuando sus gobiernos estaban en guerra. Y es que cuando se quiere algo en verdad no importan los obstáculos; el tránsito de Venus es un evento que sólo los algunos privilegiados pueden ver, algo así como la vida, un momento que día a día se vuelve irrepetible, pero muchas veces la topamos dormidos y dejamos de observar lo que para nosotros se vuelve común, tan común que al despertar olvidamos la única gran experiencia del vivir.

Sin olvidar claro… los 153.500.000km que existen entre el sol y la tierra. #Escuela #Estudiantes #Viral