Una confluencia devastadora de eventos geológicos habría desencadenado la (*) Gran Mortandad del Pérmico-Triásico (una desaparición del 90 por ciento de las especies), ocurrida hace unos 250 millones de años.

Los nuevos resultados que han sido publicados en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias, muestran de manera convincente que dicha extinción se debió a la anoxia del (deficiencia de oxígeno) del océano. Se produjo una reducción del oxígeno del agua del mar hasta unas 100 veces menor. Después, los niveles de oxígeno se van recuperando poco a poco, no regresando a los niveles pre-existentes  hasta 5 millones de años más tarde, cuando el clima se volvió más estable y la vida recobró su antigua diversidad.

La clave para resolver el problema del origen de tamaña extinción ha sido la identificación de una señal anónima que pudo ser rastreada con independencia de las circunstancias regionales.

Se ha utilizado una nueva técnica que se basa en el uranio conservado en piedra caliza que una vez disuelto se mezcla de manera uniforme en todo el océano. Como el uranio realiza este ciclo lentamente a través del océano, se piensa que estos registros indican cambios globales en la oxigenación.

El uranio queda atrapado en las rocas del fondo el mar cuando los microbios modificados químicamente se tornan insolubles. Como los átomos de uranio contienen dos isótopos distintos, estos isótopos se computan de manera diferente en las distintas reacciones químicas en las que participa el oxígeno disponible, lo que nos sirve para medir la anoxia.

Con esa técnica en la mano, se estudian rocas obtenidas en puntos muy distantes entre sí, como la actual China y Turquía, que muestran sedimentos marinos antiguos a lo largo de 17 millones de años.

La misma técnica puede utilizarse también en el estudio de otras extinciones marinas como la del Cretácico-Paleógeno que hace 65 millones años mató a los dinosaurios.

Además, estos resultados tienen implicaciones en nuestro mundo moderno, en particular en el estudio de la desoxigenación del océano durante este siglo XXI. #Ecología #Investigación Científica