Científicos de la #NASA actualmente diseñan un vehículo robótico a vela, que podría ser usado para investigar la superficie de Venus en una misión programada para el 2023. El nombre de este rover de exploración planetaria es Zephyr, tendrá el tamaño aproximado de una tabla de windsurf y emprenderá una misión de cincuenta días en este planeta vecino.

Una auténtica odisea espacial

Luego de cuatro meses de travesía, el aterrizador será separado del vehículo espacial que será ubicado en la órbita de Venus. Posteriormente atravesará la densa capa atmosférica de este planeta y luego de un aterrizaje vertical, dispositivos especiales activarán al rover para que comience su misión exploradora. El Zephyr llevará una carga de 22 kilos de instrumentos científicos. Para movilizarse el rover utilizará un sistema de propulsión con una vela de 8 metros.

Zephyr tendrá un gran desafío

No obstante, el proyecto no será sencillo de concretar. De acuerdo a Forbes Geoffrey Landis, físico del Centro Glenn de la NASA y responsable del desarrollo del robot Zephyr, las condiciones naturales de Venus podrían hacer poco eficaz el sistema propulsor del rover. Landis explica que la falta de misiones espaciales a Venus, luego de los intentos soviéticos en la década de 1970, no ha sido porque tenga pocos aspectos de interés este mundo del Sistema Solar, el cual se encuentra más cercano a la Tierra de lo que se encuentra Marte, sin embargo, el hostil ambiente venusino implica enormes riesgos a la astronáutica contemporánea.

Un planeta infernal

Los científicos involucrados en el proyecto Zephyr deberán afrontar grandes retos, como la presión que tiene Venus, 92 veces la terrestre y temperaturas promedio de 450 grados centígrados. La densa cubierta de nubes que cubre a Venus, provoca que únicamente el uno por ciento de la luz solar que recibe este planeta alcance su superficie. Como consecuencia de ello, ningún vehículo espacial ha logrado funcionar más de dos horas en la superficie de Venus.

Landis y sus colaboradores buscarán que el Zephyr aterrice en una zona plana para facilitar su movilización. Debido a que los vientos de Venus se mueven a solo 3 kilómetros por hora, por el denso ambiente, se espera que el rover logre avanzar unos cien metros diariamente, hasta completar varios kilómetros en el marco de la misión.

Una gran hazaña científica

El rover Zephyr llevará una cámara panorámica de gran resolución a color, medidores meteorológicos, una extremidad robótica, un perforador y equipo de telecomunicaciones para mantenerse en contacto con el orbitador, entre otros complementos.

Por otra parte, Landis y sus colegas se encuentran investigando novedosas tecnologías de semiconductores creados con nitruro de galio y carburo de silicio, con el objetivo de que el vehículo robótico se mantenga funcional el mayor tiempo posible en un entorno de elevada presión y temperatura. #Tecnología #Investigación Científica