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Un estudio publicado en Science describe los recientes avances del Observatorio Pierre Auger Sur, ubicado en Argentina que brinda evidencia que demuestra que los rayos cósmicos, considerados como partículas de protones o núcleos de átomos que llegan desde es espacio y baña a la Tierra de manera constante, vienen de distancias que van más allá de nuestra galaxia.

El observatorio, que se ha dedicado al estudio especializado de este fenómeno, logró registrar que una parte de las partículas de fuerza media mantiene una misma dirección en una mitad del cielo, la cual se ubica a 120 grados del centro de la galaxia. Esta dirección ha determinado que el origen de dichas partículas se encuentra en otras galaxias y no de fuentes cercanas de la Vía Láctea.

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El estudio continuo de los rayos cósmicos ha permitido recolectar información respecto al origen de la vida, así como de la composición del universo, sin embargo, también se ha determinado que debido a la carga energética que poseen puede provocar afectaciones en sistemas electrónicos e incluso en los sistemas de los organismos biológicos, incluyendo el del ser humano.

Partículas fuera de la galaxia

Diferentes estudios de #astrofísica han determinado que las partículas cósmicas se manifiestan en la Tierra con diferentes velocidades y energía, debido a la colisión de nitrógeno y oxígeno al momento de chocar con la alta atmósfera y a su encuentro con los rayos solares.

Durante 12 años de observación se concluyó que la variación de estas partículas, sobretodo en aquellas con carga energética mayor, es posible detectar la lluvia de electrones que genera, la cual, con la interacción de la atmósfera se distribuyen a la velocidad de la luz por la atmósfera a manera de disco, con kilómetros de diámetro.

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El observatorio instaló mil 600 tanques de agua cada kilómetro y medio en un área de 3 mil kilómetros cuadrados; además distribuyó en cuatro grupos, 24 telescopios capaces de detectar la luz ultravioleta que emana de las lluvias cósmicas.

Este fenómeno permitió determinar que debido a su distribución y a su alta carga energética, la cual no suele presentarse con tanta frecuencia, como las partículas detectadas continuamente; que su origen se encuentra más allá de nuestra Vía Láctea, sin embargo el área detectada es amplia, por lo que no se ha podido definir el punto específico de origen, paso a seguir en las próximas investigaciones. #física espacial