Desde hace más de 20 años, las autoridades de la Ciudad de México, han intentado eliminar el ambulantaje o regularlo, pero hasta la fecha no han podido encontrar una solución a este problema, que deja millones de pesos, tanto a funcionarios como a sus líderes y el número y las modalidades se incrementan día a día.

En 1993, el entonces Departamento del Distrito Federal, todavía en manos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), emitió un bando para prohibir el comercio en las calles, salvo en festividades tradicionales y se fomentó la construcción de plazas comerciales para reubicar a los ambulantes. Acciones que no dieron resultados positivos.

En 1998, un año después de que el Partido de la Revolución Democrática (PRD), comenzó a gobernar la capital del país, el #Gobierno del Distrito Federal, encabezado por el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, decretó el Programa de Reordenamiento del Comercio en la Vía Pública, conocido como el Acuerdo 11/98, que buscaba "mejorar el entorno urbano y la convivencia social" legalizando el comercio en la vía pública con la emisión de permisos de operación y cobro de cuotas por el uso de la vía pública. No funcionó.

De los años 2000 al 2004 se publicaron Acuerdos, Programas Parciales y Ordenamientos en la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, basándose en el Programa de Reordenamiento de 1998, que permite el comercio en las calles, para legalmente ordenar, castigar, controlar o retirar la venta callejera, pero falló, porque el ambulantaje siguió creciendo.

Según los expertos, la razón por la que este fenómeno rebasó a las actuales autoridades, es porque para el PRI, el ambulantaje era ilegal y lo canalizaba a plazas comerciales o tianguis; mientras que el PRD legalizó el comercio informal y a sus líderes los convirtió políticamente afines a su partido y en funcionarios delegacionales encargados del control y ordenamiento de los mismos ambulantes, lo que provocó que se multiplicaran los puestos en las calles, amén de agudizarse la corrupción; aunque ambos partidos los utilizaban y utilizan en época de elecciones.

Durante 2014 se realizaron mesas de trabajo con las delegaciones sobre el tema de un reordenamiento del comercio callejero, pero todo acabó en buenos propósitos y cero resultados. En abril de ese mismo año, el Secretario de Gobierno capitalino, Héctor Serrano Cortés, informó que presentaría a la Asamblea Legislativa del DF, una ley que regulara la actividad del comercio en vía pública, pero a lo mejor no pudo redactarla, porque este viernes, consideró que es urgente una legislación de reordenamiento del ambulantaje en la Ciudad de México, para legalizar esta actividad con sentido social.

Explicó que la ley deberá precisar los sitios donde se puede y no se debe ejercer el comercio ambulante, y bajo qué características y requisitos en toda la ciudad. Aclaró que la responsabilidad de regular el comercio en la vía pública es de las jefaturas delegacionales y la del gobierno central es respaldar los proyectos que realicen.

Por su parte, el dirigente de los Empresarios y Comerciantes Establecidos para la Protección del Centro Histórico (Procentrhico), Guillermo Gazal Jafif, exigió frenar de inmediato el contubernio de Serrano Cortés con los ambulantes, porque están convirtiendo a la Ciudad de México en la capital del comercio informal.

Además, demandó al Secretario de Gobierno, explicar el origen de los 100 mil pesos que entregó a la líder de ambulantes María Rosete, para los gastos médicos de la menor baleada el pasado martes en el Barrio de Tepito. Según cifras de la misma Secretaría de Gobierno capitalina, hay 109 mil 186 ambulantes registrados, que pertenecen a diferentes organizaciones, agrupaciones o asociaciones, que operan en las 16 delegaciones. Iztapalapa ocupa el primer lugar con 17 mil 998 ambulantes y Cuajimalpa en el último sitio con 864. #Legalización