El descontento por la imposición de parquímetros en el Distrito Federal es un tema que desde hace bastante tiempo viene incomodando a muchos de los automovilistas de esta ciudad, tal es el caso de lo que sucedió hace apenas un par de días cuando el conductor de un auto, identificado como Carlos Chávez, arrastró por varias calles de la colonia Roma a un empleado de la empresa Ecoparqu  del Gobierno del Distrito Federal (GDF) para que no lo infraccionara.

Asimismo, días antes una mujer atropelló a un policía para evitar ver inmovilizado su coche por la "araña", el candado que impide la movilidad de los vehículos. Los hechos sucedieron en la zona de Polanco cuando María Luisa Peralta, de 50 años, se encontraba estacionada en el área de parquímetros pero olvidó sacar el boleto que acreditara el tiempo para permanecer estacionada.

Por otro lado, también un hombre de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) intentó utilizar el candado para automóvil pero en una bicicleta que se encontraba estacionada en la fuente del World Trade Center de esta ciudad. Esta situación provocó entre los ciclistas de la zona fuerte descontento al señalar que si los policías pretenden ejercer alguna acción en contra de sus bicicletas se enfrentarán con serios problemas, pues además de todo explican no hay ninguna señalización que advierta de las posibles infracciones.

Todo lo anterior ha originado diversas protestas contra el destino del dinero obtenido luego de la aplicación del programa de parquímetros principalmente en las colonias Roma Norte y Condesa.

Lo cierto es que la gente no acaba por aceptar esta disposición del gobierno capitalino  pues hay una clara desconfianza sobre la transparencia de lo recaudado, aunque cabe aclarar que para otras ciudades del mundo los parquímetros reportan mayores ganancias. Así por ejemplo se puede citar a Roma o Madrid donde los gobiernos locales administran casi el 100 por ciento de los ingresos obtenidos, mientras que aquí la cifra es de tan sólo el 30 por ciento.  #Crónica Ciudad de México