El Jardín Pushkin es un parque público ubicado en Av. Cuauhtémoc esquina con Álvaro Obregón, se encuentra prácticamente en los linderos de la Colonia Roma y colinda con la Doctores. Debe su nombre al escritor romántico ruso Aleksandr Pushkin. Su ubicación y tamaño lo convierten en uno de los espacios urbanos más transitados de la delegación Cuauhtémoc, a pesar de que parece haber caído en olvido por parte de las autoridades. 

“El primer acercamiento que tuvimos fue a través de un grupo de vecinos que tiene fondos de los ecoparques y estaban pensando investir ese dinero en el parque Pushkin. Hicimos una convocatoria a arquitectos y estudiantes que nos pudieran apoyar, tuvo muy buen resultado. Somos un grupo de hasta 17 y 18 personas, nadie está cobrando, todo este trabajo se hace con varias finalidades. También para aprender a dejar de hacer las cosas como sabemos que se hacen y poder ver otros caminos de empoderarnos como ciudadanos”, menciona Nurko sobre cómo comenzaron a trabajar en este espacio.

Después de hacer los primeros estudios sobre urbanismo y movilidad, se han organizado durante Julio y Agosto diversos talleres para integrar a la comunidad con el proyecto. El primer taller se llevó acabo el 11 de julio y se trabajó principalmente con niños bajo el tema: “Los niños en el parque”.  En la segunda jornada de actividades, realizada el 27 de Julio, se llevó acabo un taller de microhistorias para reconstruir el pasado de la colonia, entre otras actividades.  El último ciclo de actividades en el Jardin Pushkin será el próximo 8 de agosto, tal día se realizarán, además de actividades culturales, marchas exploratorias para trabajar en la seguridad y conocimiento de los espacios.

“Otro de los objetivos al hacer los talleres participativos es crear comunidad y también demostrar que hay otros mecanismos de acercamiento a los espacios públicos, para que las decisiones no se hagan solo de manera vertical, si no de manera horizontal”, menciona Nurko.

“Queremos plantear una política pública para poner en cintura a la autoridad. Muchas veces hacen una serie de arbitrariedades en el espacio, se lo apropian, comercian con él como capital político, económico; eso tiene que cambiar de alguna manera. Estamos ciertos de que ellos no lo van a hacer, tenemos que hacerlo nosotros”, asegura Andrés Rubio, aunque confiesa que aún falta un largo camino por recorrer para llegar a eso y muchas otras cosas.

“Uno de los primeros puntos que se habló entre nosotros fue que esto tiene que ser una cuestión de constancia, entrémosle, es una actividad paralela que no se acaba, no es nada más una cosa que se sube, vienen los chispazos, como con 132 (YoSoy 132) y se apaga.   

Lo que viene es hablar con la gente para que en los proyectos donde se invierten recursos públicos halla una formal y sistemática transparencia en las obras, un observatorio ciudadano de proyectos en los espacios públicos. Exigir que nos rindan cuentas, es una parte súper necesaria en nuestro país, siempre nos enteramos ya que ocurrió, las casas blancas, los permisos… todos los escándalos”. #Gobierno #Solidaridad #Sociedad Ciudad de México