Aunque reconocen que su método no es una innovación ni punta de lanza, el trabajo realizado en el Parque Circular de Morelia y ahora en el Jardín Pushkin, conjuga dos visiones que muchas veces no se toman en cuenta en nuestro país al hacer obras públicas. 

“Es importante primero tener un contacto directo con el parque, conocer a sus actores, a la gente. No ver el lugar como un sitio aislado, verlo como un lugar que puedes ocuparlo, intervenirlo” comentó Andrés Rubio después de platicar sobre el levantamiento de planos que hizo el equipo con ayuda de tomas áreas y medición física del espacio. Por su parte Ricardo Nurko describió algunas de las tareas más importantes que realizaron.

“En ambos parques (Circular de Morelia y Jardín Pushkin) notamos la importancia de la población flotante, gente que solo transita por el parque y no por eso se le debe ignorar. Entonces comenzamos a hacer un mapeo, encuestas de origen destino; también mapeamos las actividades, en diferentes horarios caminamos por el parque y anotamos qué actividades estaban haciendo las personas. Otra fue el mapeo de actores, desde el Gobierno Federal, hasta tal vez el indigente que fuma marihuana en el parque, que también es un actor. Otra es un análisis de los espacios, cuáles tienen  accesibilidad y cuáles no.

“Así se fueron elaborando varias columnas hasta encontrar un diagnóstico, y este se maneja a la par con los resultados de los talleres; los talleres se diseñan pensando en las actividades y espacios: qué espacios son los que se utilizan o no y qué actividades quieren en esos espacios. Al cruzar esa información, se hacen las líneas de acción a realizar.

“La finalidad directa del estudio que se hace es poder proveer a las autoridades de unas líneas de acción bajo estas dos dinámicas, que es el pensamiento especializado y el pensamiento local, para decir qué se tiene que hacer del parque. No estamos diciendo el cómo, eso ya lo hará la autoridad”, Ricardo enfatiza la importancia de buscar trabajar con las autoridades, pues ellos también son actores del espacio urbano.

No es una cuestión anárquica, se entiende que si hay una autoridad, un poder, también hay que escucharla, hay que lidiar con esa autoridad, pero no es la última ni la única voz. La idea de hacer un mapa de actores es entender que todos tienen poder; igual el usuario que se sienta en la banca del parque, también tiene poder”. #Solidaridad #Sociedad Ciudad de México