Es triste ver como nuestro país, se ha convertido en una “isla” dentro del panorama mundial, en donde los homicidios se han convertido en una costumbre para la población.

Hechos como el del pasado 31 de julio en donde fueron acribillados con lujo de violencia un fotógrafo de prensa del Estado de Veracruz, junto con otras 4 mujeres una de ellas activista; el asesinato de una mujer en una taquería de la zona de Mixcoac con disparos a quemarropa en presencia de su hija, por el presumible hecho de no haber cubierto el chantaje de uso de suelo y de tantos más mexicanos y mexicanas que día a día son masacrados por robo, venganzas, celos y extorsión, son motivos que nos deberían de hacer reflexionar.

Es por demás sorprendente como la sociedad ve pasar estos acontecimientos con enojo y furia, más sin embargo con una indiferencia que preocupa.

¿A que nos estamos acostumbrando?

A ver con pasividad como se ataca la libertad de expresión y que ésta, se calla con balas que resultan ser más fuertes y poderosas que las cámaras de los reporteros o las plumas de la redacción.

A observar como una persona que se esfuerza por generar fuentes de empleo y tener un medio de subsistencia honrado y decoroso, es víctima de la famosa extorsión de cobro de uso de suelo, que implica pagar una fuerte cantidad de dinero para que goce de libertad y pueda seguir trabajando, para generar dinero que después ellos mismo le van a quitar.

A caminar, circular en transporte público o en tu propio vehículo y ser asaltado en cualquier esquina, calle, colonia, carretera, periférico con lujo de violencia y ser despojado de tus valores, celulares, relojes, computadoras que obtienes con mucho esfuerzo y trabajo, dejando incluso de comprar algún otro artículo, alimento o activo que pueda mejorar tu nivel de vida.

Es que, ¿Nos hemos acostumbrado a la muerte? ¿O será que nos hemos hecho una sociedad conformista y sumisa que mientras no nos afecte, no es de nuestro interés?

Cualquiera que sea la causa o motivo es de verdad preocupante y más aún vergonzoso.

Estamos permitiendo que crezca un monstruo de múltiples cabezas más terrorífico, cruel y sanguinario que cualquier otra bestia que pueda ser creada en la mentes de algún escritor de ciencia ficción.

¿Hasta cuando vamos a permitir que se sigan pisoteando nuestros derechos como ciudadanos y se nos amedrente diariamente con sucesos de violencia y extorsión?

No es posible seguir permitiendo hechos como el de que el PRI y el Partido Verde, impidan que el Congreso llame al Gobernador de Veracruz a comparecer, para tratar de esclarecer los hechos del homicidio del fotoperiodista Rubén Espinosa y de la activista Nadia Vera e impida que la PGR atraiga la investigación del caso.

¿No son estos hechos, la mejor muestra de que vivimos en un Estado carente de derecho, libertad y justicia?

¿Porqué solo a unos cuantos y no a toda la sociedad, les interesa alzar la voz y pedir justica y leyes contundentes que puedan cambiar estos hechos?

¿Hasta cuando vamos a exigir a nuestras autoridades que asuman su responsabilidad y se dediquen a promulgar leyes que fomenten un verdadero Estado de Derecho, que sea respetado por todos lo ciudadanos?

¿Cuándo va a ser el día que gobiernen con responsabilidad y con la firme convicción de cuidar a sus ciudadanos y defendernos?

Espero que algún día, esta sociedad reaccione como una comunidad unida y se esfuerce por cambiar a este país que es nuestro hogar.

A pesar de todo “Un bello hogar” #Gobierno #Crónica Ciudad de México #Derechos Humanos