Una de las críticas hechas por urbanistas y arquitectos tras ver el video en el cual se visualiza el proyecto del Corredor Cultural Chapultepec es muy simple: ¿Por qué no se ve lo que hay abajo? Es decir se muestra un espectacular segundo piso peatonal, con arreas verdes, centros comerciales, accesos desde la vía publica e incluso algunos accesos directos desde edificios aledaños, pero nunca se muestra que hay abajo.

En la parte inferior estará como tal Av. Chapultepec, la cual al ya no contar con cruces peatonales se convertirá en una vía rápida; además se supone que una parte será también ocupada como estacionamiento. Esto hace pensar en dos cosas: primero que se sigue dando prioridad a los automovilistas y segundo que esta parte podría convertirse fácilmente en un lugar inseguro.

Se ha hecho referencia, como modelo a imitar el  High Line Elevated Park, ubicado en Nueva York. Pero este proyecto, a diferencia de la obra que pretenden en el DF, se elaboró a partir de una estructura ya construida que estaba abandonada, se trata de unas líneas férreas elevadas que dejaron de usarse desde 1980. En ese sentido este proyecto se volvió en un paradigma internacional en cuento al aprovechamiento y recuperación de espacios olvidados para beneficio de la comunidad. Pero eso no es lo que pasa ni pasará en México.

Aquí pretende construir una nueva estructura de concreto donde no había ninguna ni era necesaria la misma. La rehabilitación de Av. Chapultpec podría hacerse bien a nivel de suelo, como han argumentado diversos arquitectos, ingenieros y urbanistas; sin la necesidad de una construcción faraónica como la que pretende el ProCDMX.

También cabe mencionar que este tipo de estructuras elevadas producen un claro deterioro en el nivel de vida de quienes se encuentran a ras de suelo. Las fotos del High Line Elevated Park en Nueva York se ven espectaculares, pero hay muy pocas que nos muestren lo que pasa abajo, donde no da el sol, no hay áreas verdes, ni turistas paseando alegremente sin ninguna preocupación.

No son pocas las películas de ciencia ficción que han adelantado un futuro distópico en el cual las clases con alto poder adquisitivo viven de la mejor manera en las partes elevadas de las ciudades, mientras los pobres se refugian en la parte inferior, sin luz, sin orden, sin arboles ni parques. Quizá puede parecer una exageración, pero este tipo de proyectos (Mancera ya anunció que hay planes para otros 10 parques elevados en el DF) parecen el primer paso hacia este tipo de estructura social que antes solo podíamos ver en películas. #Gobierno #Política Ciudad de México #Sociedad Ciudad de México