Quetzal es la principal organizadora de la Gratiferia en el Jardín Pushkin y lleva más de cuatro años tratando de vivir al margen del sistema económico. Antes laboró en diversos oficios para ganar unos cuantos pesos con los cuales subsistía, pero después se dio cuenta de que no estaba de acuerdo con pasar gran parte de su vida en trabajos en los cuales la explotaban y le dejaban poco tiempo.

Al principio comenzó a practicar el trueque, sistema de intercambio que se ha popularizado en los últimos años en nuestro país; se lleva a cabo a través de grupos en Facebook y mercados de truque en lugares públicos. Basta poner la palabra “Trueque” en el buscador de esta red social para visualizar más de una docena de grupos en México, muchos de ellos se mueven en zonas específicas del Distrito Federal o en el interior de la república. Lo mismo pasa con las Gratiferias, pues también existen algunas que se realizan de forma virtual, la gente publica fotos de las cosas que quiere regalar y si a alguien le interesan puede ponerse de acuerdo con esa persona directamente para recogerlas. Es una forma activa de usar y explotar las #Redes Sociales, más allá de limitarse a compartir noticias, memes o quejas en nuestros muros.

Siguiendo el ejemplo de Ariel Rodríguez Bosio, creador de la Gratiferias, Quetzal intenta vivir usando la menor cantidad de dinero posible. Para ello, además del trueque y la Gratiferia, hace ejercicios de colaboración, es decir ofrece su tiempo y esfuerzo con personas u organizaciones que le retribuyen con alimentos u otras cosas que necesita. Otras formas que ha encontrado para subsistir sin la necesidad de tener un trabajo fijo, es por medio de pequeños trabajos eventuales, como contestar encuestas, probar productos, entre otros.

Gasta lo menos posible. Se mueve en transporte público e intenta hacer la mayor parte de sus truques y actividades en zonas cercanas a su lugar de residencia, para evitar incluso el gasto del transporte.  No usa bicicleta por que no tiene en este momento, pero asegura que es también una gran alternativa para moverse en la ciudad sin necesidad de usar dinero.

En la medida en que ella y otras personas han aprendido a vivir sin necesidad del dinero, fomentan un estilo de vida al margen del sistema político y económico, pero sin estar completamente aislados del mismo. ¿Es Anarquismo? Quetzal sonríe y niega con calma, afirma que quizá en otros tiempos ella pudo considerarse anarquista, pero ahora no. Las Gratifererias no buscan ni fomentan ataques directos al sistema, es un movimiento alternativo más vinculado con la solidaridad y el amor que con la provocación, los ataques o las protestas.

Aunque admite que es muy difícil vivir sin dinero en estos tiempos y en esta ciudad, ella misma es ejemplo de como si es posible reducir en gran medida el consumo. La clave está en reciclar, truquear y regalar. Dejar fluir a los objetos, no hacer de ellos una pertenencia única y eterna. Utilizarlos como eso, sólo cosas, sin exacerbar su valor por encima del de las personas, quienes quizá, puedan necesitar aquello que nosotros atesoramos pero no le damos utilidad.

La Gratiferia en el Jardín Pushkin se realiza todos los primeros sábados de mes, la próxima será el sábado 5 de septiembre, entre la una y las cinco de la tarde.  #Solidaridad #Sociedad Ciudad de México