La Federación Española de Tenis ha decidido ponerse seria con las ausencias de tenistas en la Copa Davis tras la eliminación del equipo español de la máxima categoría. Aclarar que, según parece por lo que muchos comentan, en esta ocasión muchos jugadores españoles de élite fueron convocados a jugar esta eliminatoria pero decidieron no acudir a la llamada. Esto llevó a que Carlos Moyá, capitán del equipo, decidiera dimitir porque no es serio que los jugadores no acudan a la llamada del equipo de Copa Davis.

La decisión de la Federación Española de tenis fue vetar a los tenistas las Olimpiadas en caso de que esto se volviera a repetir. El tenista Nicolás Almagro opinó sobre el tema en la presentación de los nuevos becados de la UCAM.

"No creo que se nos deba poner entre la espada y la pared, nunca se ha hecho. No se puede trabajar muy bien con eso de que si no vas a la Copa Davis no puedes ir a los Juegos. Hemos hecho muchos más méritos para hablar de cosas positivas, los primeros perjudicados somos nosotros y no gusta todo este revuelo".

Este no es más que el ejemplo español de algo que en muchos deportes de corte individual en el que los mundiales se celebran en equipo se produce cada cierto tiempo y que sucede en una enorme cantidad de países, especialmente en occidente. Los jugadores tienen por un lado que cuidar su estado físico y evitar sobreesfuerzos, con lo que nos les interesa participar de manera innecesaria en eventos deportivos que no les reportan nada individualmente. Por el otro el país necesita a los mejores y por tanto no pueden permitirse el lujo de acudir a las citas con lo que queda tras los descartes de los mejores.

Además, cuando el campeonato se juega durante todo el año y puedes unirte posteriormente, muchos deciden dejar las primeras rondas a los menos capacitados y ellos juegan solo las eliminatorias que ya tienen mayor nivel. Al final los equipos acaban hundiéndose porque nadie quiere ser el que se sacrifique en las primeras rondas para que otros se lleven la gloria jugando dos o tres fases.

Deberíamos empezar a encontrar un modo en el que cada ronda mereciera tener a lo mejores o acabaremos teniendo partidos entre juveniles para dilucidar el equipo que llegará al próximo mundial, ya que nadie quiere ser el tonto que se gaste con la selección mientras los demás lo ven por la tele.