La prueba de la maratón es posiblemente una de las pruebas atléticas más conocidas, si no la más conocida, de todas las que se celebran dentro del repertorio que ofrece cualquier olimpiada, lo cual se extiende a las demás maratones que se celebran a lo largo del año y que congregan a miles de personas vestidas de corto y con zapatillas de running.

Algunas de estas carreras son muy conocidas y son el sueño de cualquier corredor, pues en muchos casos representan el cénit de cualquier esfuerzo. La maratón de Nueva York sería el ejemplo perfecto. Muchos corredores sueñan con poder correr algún día esos 42 kilómetros con 195 metros por las calles más míticas de la Gran Manzana.

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Otra de las pruebas más conocidas del año es la maratón de Berlín, aunque por razones muy distintas. Es considerada una de las citas que más posibilidades tiene de ver un nuevo récord del mundo de esta especialidad. Sus calles son muy llanas y el circuito es muy amable con los corredores. No es que sea una prueba fácil, pero en un recorrido de más de cuarenta kilómetros cualquier ayuda es buena y puede significar ese puñado de segundos que separe un récord del mundo de una marca excelente pero insuficiente para pasar a la historia.

Y es precisamente en este circuito donde el atleta Dennis Kimetto logró superar la marca que años antes lograse el su compatriota Wilson Kipsang en nada menos que 26 segundos. Puede parecer muy poco tiempo, estamos hablando de poco más de medio segundo por kilómetro, pero en una prueba que se lleva celebrando desde hace tanto tiempo y que ha atraído a fondistas de todo el mundo un segundo equivale a una centésima en los 100 metros lisos.

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Superar en 26 segundos es un salto muy importante en este récord.

Además no ha sido sólo él. El segundo clasificado, Emmanuel Mutai, también logró rebajar el anterior récord, aunque evidentemente este ya no era el oficial al haber sido establecido el nuevo con la llegada de Kimetto. Sin embargo ambos son grandes logros y, en mi opinión, ambos deberían recibir el reconocimiento de todos.