Ya desde el primer día quedó claro que Pau Gasol era el fichaje estrella de este año para la consecución del título al que aspira Chicago Bulls. Mucho del juego del equipo girará alrededor de este jugador que no tiene madera de estrella pero siempre cumple en cada partido y siempre está ahí para aportar en cada jugada. Es como un martillo mecánico, sin actuaciones estratosféricas pero siempre en un alto nivel.

En Chicago le ficharon precisamente para eso, para aportar la seguridad de tener un hombre en la bombilla que cada partido estuviera presente y pudiera ser un punto de apoyo sobre el que hacer todas las jugadas. Es un jugador que carece de ningún tipo de incertidumbre, un trabajador de las calderas del equipo.

En su primer partido oficial con la camiseta de los míticos Chicago Bulls el ala-pivot logró en muy pocos minutos imponer su ley sobre la cancha. Los jugadores altos del equipo contrario se quedaron instantáneamente secos y no lograron levantar cabeza en todo el partido. Entre los cuatro solo lograron 28 puntos, siete más de los logrados únicamente por Pau Gasol. Eso dice mucho del control que un jugador ejerce sobre su zona de influencia.

Acabó el partido con 21 puntos y 11 rebotes. Un doble-doble que anuncia una temporada muy buena para el jugador. Además este partido llegó acompañado de una buena actuación de sus compañeros que ayudaron a que la vida en la pintura fuera mucho más fácil para el jugador de los Chicago Bulls.

Con actuaciones como ésta no resulta difícil hacer previsiones sobre una gran temporada para Pau Gasol y sus compañeros, especialmente si tenemos en cuenta que fue una noche pésima para Joakim Noah y Derrick Rose, las dos grandes estrellas del equipo y que no lograron pasar de los 16 puntos entre ambos. Queda claro que los Toros es un equipo con fondo de armario.

Los próximos meses serán muy felices para los aficionados de la Ciudad del Viento. Tienen un equipo que muestra una insultante superioridad respecto a sus oponentes. Además se trata de un conjunto que obtiene sus ventajas de la sinergia entre sus integrantes, no existen grandes estrellas de las que depender. Todo es trabajo en equipo y eso es muy bueno en el baloncesto.