Michael Jordan ha salido a hablar sobre las teóricas reducciones de partidos o de minutos en la temporada regular para evitar un desgaste físico de los jugadores. Esta es un tema de debate que abrió hace unos días la liga al buscar reducir los minutos de cada partido argumentando el desgaste de los jugadores, aunque muchos sospechan de necesidades televisivas. Tras esto, mucho jugadores salieron a decir que lo que hace falta es reducir el número de partidos y no su duración. Michael Jordan opina que ni lo uno ni lo otro, que la liga se ha jugado desde hace muchos años a ochenta y dos partidos nunca ha pasado nada. Los Bull de su época ganaron setenta y dos partidos de los ochenta y dos partidos de la temporada 1995-1996.

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Hay pocas voces que tengan más peso en el #Baloncesto que la de los grandes mitos de este deporte. Y posiblemente Michael Jordan sea el jugador más mítico de los años noventa. Considerado el mejor jugador de baloncesto de la historia y uno de los mejores atletas de todos los tiempos, sus palabras tienen un peso específico muy claro en este deporte. Además fue un jugador al que jamás le costó sacrificarse por su equipo. Mítico es el llamado "Flu game", quinto partido de las finales de los playoffs de 1997 en la que Michael Jordan jugó con una alta fiebre y logró anotar treinta y ocho puntos para la victoria por noventa a ochenta y ocho de si equipo frente a Utah Jazz. Tras esto de derrumbó en brazos de uno de sus compañeros, Scottie Pippen, agotado por el esfuerzo.

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Decir que las palabras de Michael Jordan sobre el sacrificio deberían pesar en el ánimo de cualquiera que hable de reducir el número de partidos es quedarse muy corto. Actualmente muchos hablan de acortar los partidos, de reducir el número de minutos de cada uno de ellos y, al paso que vamos, de tomarse un par de semanas de vacaciones tras cada encuentro. El deporte es también sacrificio, superación. Es acabar un partido, darse la vuelta y dirigirse a los vestuarios, meterse en la ducha y empezar a pensar en lo que se puede intentar para ganar el siguiente partido sea el día que sea.

No se puede ser un gran deportista si ya se piensa en cómo hacer menos.