Una derrota siempre es un golpe para todo equipo competitivo. Una derrota por veinte puntos es una autentica bofetada en la cara. Si además esa bofetada te la llevas de uno de los equipos con los que arrastras una mayor rivalidad y contra los que los partidos son algo más que baloncesto tomas buena nota. Sin embargo tras esa mano roja en la mejilla de los New York Knicks se esconden noticias positivas para el equipo.

Han sido derrotados, sí. Además la derrota a sido muy amplia y sin paliativos, desde luego. Pero también han demostrado que saben a lo que juegan y cómo han de jugar. Perdieron muchos balones y muchos de ellos de manera muy estúpida, pero los pases eran los correctos y solo es necesario afinar los movimientos para que sean más coordinados.

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Las jugadas estaban bien pensadas pero su ejecución necesita de rodaje.

Además han logrado que el equipo ya no gire alrededor de Carmelo Anthony. Ya no atrae todos los balones como si de un agujero negro se tratase. La primera opción en ataque no va a ser ya Carmelo contra el mundo. Hubo una mucha mayor circulación de balón y menos driblings. Empieza a ser un equipo y no un jugador lanzándose a la aventura contra una defensa que solo tiene que preocuparse de parar a la estrella.

Pero también hay que pensar en la defensa y ahí, si tenemos que tomar como referencia la actuación en el partido contra el equipo de Massachusetts, el problema tiene otro calibre. Los jugadores no lograron defender como un conjunto de manera sostenida, concediendo demasiados tiros libres de marca a un equipo con un potencial anotador demasiado grande.

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A buen seguro que Fisher, quien tiene un nuevo hombre a sus órdenes: Didier Mbenga, tomó buena nota de lo sucedido en su debut en el banquillo. Tiene muchas tareas por delante, si bien la principal debe ser corregir los graves despistes defensivos: "Tenemos que seguir haciendo entender a nuestros hombres que la defensa no va ligada al ataque. Puede ayudar que lo hagamos bien en el aro rival, pero lo primordial es estar unidos atrás".

El futuro dirá si este equipo logra llegar a lo que el potencial de sus jugadores parece permitir.