El baloncesto es un deporte de equipo y ningún jugador puede obtener la victoria solo si sus compañeros no tienen la noche inspirada o si el oponente está con grandes números. Este último caso es el que vimos en el partido entre los Chicago Bulls y los Cleveland Cavaliers, en el que la gran actuación de Derrick Rose no fue suficiente para la victoria de los Bulls. Sus compañeros no hicieron mala actuación, solo insuficiente contra sus rivales.

Ahora mismo los Cleveland Cavaliers, liderados por LeBron James, son el equipo a batir en la Conferencia este, puede que solo discutidos por los Chicago Bulls. Los partidos entre ambos se deciden en pequeñas jugadas y en detalles incluso más pequeños.

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Un par de jugadas en las que la pelota no entre en la canasta y un par de intentos de entrada a canasta en lo que la jugada no ha estado tan coordinada como debiera y el partido se escapa. En este caso los Chicago Bulls no fueron inferiores a sus rivales, únicamente tuvieron en momentos puntuales una menor intensidad que sus rivales.

Pau estuvo espléndido en la pintura y Taj Gibson hizo que los minutos en el banquillo del jugador español no destacasen especialmente. Joakim Noah fue competente y el resto de jugadores hicieron a la perfección su papel. En cualquier otro partido hubiera sido más que suficiente como para que una actuación como la que tuvo Derrick Rose fuera un seguro de victoria. Sin embargo los Cavaliers tuvieron su noche y martillearon las pequeñas imprecisiones de los chicos de Illinois hasta forjar la victoria.

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A pesar de todo, ni siquiera la derrota pudo empañar una actuación más que sobresaliente del jugador nacido en la Ciudad del Viento. El Base hizo funcionar al equipo, martilleó la canasta rival desde el tiro exterior y logró por primera vez en más de dos años llegar a reflejar en su marcador personal al menos treinta puntos. Estamos hablando de que no lograba esta marca desde el doce de marzo de 2012.

Esta fue una noche en la que los aficionados a los Chicago Bulls volvimos a ver a un Derrick Rose como el que todos esperaban desde hace tiempo.