El base de los Minnesota Timberwolves está en este momento en un punto clave de su carrera. En los próximos meses se llegará al temido momento de la renovación en el que el mercado ha de decidir si vale la pena pagar cuarenta y ocho millones por cuatro años por él en una liga tan competitiva. Hay una máxima en este deporte, quién mete más canastas gana. Es así de simple. Por tanto se espera del equipo titular que aporte anotación. Con eso en mente Ricky Rubio es uno de los bases titulares de peor calidad de toda la liga, lo cual una vez miras los partidos no es ni por asomo la conclusión que sacas. Sin embargo esta es una liga donde este es el principal baremo. Con semejante currículo no es esperable que pueda obtener el sueldo que él está pidiendo.

Por otro lado en el baloncesto, igual que en una parte importante de los deportes de equipo, el que anota no es el único que aporta al equipo. Una asistencia en el momento adecuado y en la posición precisa hace muy fácil la vida a los anotadores del equipo. Lograr con un pase dejar a un buen tirador sin defensor ayuda mucho a que ese tiro acabe en la canasta. Una asistencia puede ser muy valiosa y muchos equipos quieren esas asistencias, porque también ganan partidos. Ricky Rubio es el segundo jugador con más asistencias de la anterior campaña.

Además es muy complicado para un equipo marcar si no tiene la pelota, además de que un robo en el momento adecuado suele facilitar una canasta al contragolpe. En definitiva un robo puede valer por dos canastas, la que no se recibe del equipo contrario y la que con mucha seguridad se obtendrá en el posterior contragolpe. Ricky Rubio ha robado más balones que nadie en la campaña pasada y ha logrado ser el segundo mejor en la estadística por partido.

Además el baloncesto no vive solo de las entradas, también de las televisiones y una de las cosas que más aprecian las televisiones son los "highlights", jugadas espectaculares. Los equipos que salen cada pocos días en los "highlights" suelen ser los más interesantes para el negocio de la televisión y en eso Ricky Rubio es un experto. Esto tiene un valor y ahora lo que hay que discutir es cuál sería ese valor. Esa es una conversación distinta y apta para expertos en el tema. Sin embargo, Ricky Rubio merece un sueldo de estrella.