El Mundial de Ajedrez ha entrado en una nueva fase que quizá rompa la tremenda igualdad de las primeras cinco partidas. En la sexta el noruego Carlsen ha asestado un golpe psicológico a su contrincante Anand que quizá pueda ser definitivo.

Esta partida, que puso el 3,5-2-5 a favor de Carlsen que ahora ondea en el marcador, no pasará a la historia por su belleza sino por dos errores enormes, uno de cada jugador. En la jugada 22, fue Carlsen el que realizó una jugada espantosa que le hubiese costado la partida y, quién sabe si el campeonato. El actual campeón afirmó: “Me he dado cuenta nada más hacer la jugada. He intentado poner cara de póquer pero sentía pánico”.

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Carlsen sabía que en 99 de cada 100 veces un error así es castigado por el contrario de forma muy severa. Sin embargo Anand no se percató del fallo y no fue capaz de aprovecharlo. El indio tenía un plan preconcebido que no le dejó ver el fallo táctico del noruego. De hecho no se percató de él durante la partida sino después, a preguntas de los periodistas.

La pésima jugada de Carlsen, de ser aprovechada le hubiese dado un peón de ventaja a Anand y la partida casi ganada. Al no hacerlo, pasó a jugar una posición muy inferior que le llevó a una derrota sin paliativos 16 jugadas después. Para más desánimo del campeón indio, era él quien llevaba las piezas negras y una victoria así podría ser casi imposible de levantar en lo que restaba de campeonato.

Los analistas piensan que a Anand le resultará difícil superar esto.

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Kasparov manifestó: “Será muy complicada para Anand recuperarse mentalmente” mientras que para el maestro Caruana, segundo jugador del mundo, la jugada fue una “impactante metedura de pata”. Anand abandonaba la sala casi con lágrimas en los ojos y con problemas para expresarse con claridad.

El lunes 17 se jugará la séptima partida, jugando de nuevo Carlsen con piezas blancas. Un empate de Anand podría volver a dar emoción al campeonato en tanto que una segunda victoria del noruego quizá pondría al indio contra las cuerdas de un modo definitivo.