Boston Celtics es una de las grandes franquicias de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos y ahora mismo, a pesar de estar en un mal momento, siguen siendo un equipo a tener en cuenta en un campeonato que no parece que vaya a decidirse, al menos en los últimos puestos para playoffs, por grandes diferencias en los balances. Su última victima fueron unos Philadelphia Seventy Sixers que no ofrecieron apenas resistencia.

El partido empezó con Philadelphia Seventy Sixers tratando por todos los medios de llegar a obtener un resultado positivo en este partido frente a un rival que, dados el balance de victorias y derrotas que hasta entonces llevaba parecía ser un posible candidato a ser la primera victoria de una franquicia que aún solo conoce la derrota. De hecho, el primer cuarto acabó con los Philadelphia Seventy Sixers con una ventaja de cinco puntos, veintidós a veintisiete, sobre Boston Celtics. Muchos en el Wells Fargo Center soñaban ya con ver, por fin, ganar a su equipo en una temporada que está siendo nefasta.

Sin embargo, el segundo cuarto se encargó rápidamente de disolver cualquier esperanza, pues ya desde el principio se empezó a ver que los Boston Celtics estaban ya dentro del partido mientras los Philadelphia Seventy Sixers no acababan de lograr distanciarse más aún del equipo de Massachusetts. Al final los Philadelphia Seventy Sixers acabaron por empezar de nuevo a fallar y la realidad cayó por su propio peso en un veinticuatro a diecinueve que mostraba la realidad del partido. Boston Celtics había marcado solo dos tantos más que en el anterior cuarto, mientras que Philadelphia Seventy Sixers había perdido por el camino ocho puntos.

Los dos últimos cuartos fueron sencillamente la confirmación de una derrota anunciada para los Philadelphia Seventy Sixers. Los Boston Celtics siguieron ampliando el marcador y los Philadelphia Seventy Sixers mirando sin hacer demasiado por evitarlo como la derrota era cada vez más segura. Un partido que perdió toda la emoción ya en el descanso. Los aficionados a los Philadelphia Seventy Sixers están demasiado acostumbrados a que la historia se repita.