Inverosímil ha sido lo sucedido en el encuentro eliminatorio rumbo a la Copa África 2015, entre las Selecciones de Costa de Marfil y Camerún. Cuando se jugaban los últimos minutos del partido, ambos equipos dejaron de competir. Seis jugadores marfileños tocaban la pelota de un lado a otro en su primer cuarto de cancha, mientras los cameruneses, parados en su propia mitad de campo, veían el transitar del balón sin hacer nada para impedirlo.

Cabe señalar que el empate beneficiaba a ambos cuadros, pues Camerún, con el empate, terminaría en primer lugar con 14 puntos y Costa de Marfil calificaría como segundo al sumar 10 unidades, una más que la República Democrática del Congo.

El cotejo se disputó el miércoles pasado ante un repleto Estadio Félix Houphouet-Boigny de Abidjan. La escuadra local, comandada por los hermanos Touré, quería lograr a toda costa el boleto al certamen que se disputará el próximo año en Guinea Ecuatorial.

Yayá Touré, capitán del conjunto marfileño y jugador del Manchester City de Inglaterra, festejó sin tomar en cuenta la burla de los últimos minutos. Fue tal el descaro, que el técnico de Costa de Marfil, Hervé Renard, dejó su banca y se dirigió a los vestidores cuando aún quedaban casi dos minutos de partido.

El árbitro marroquí, Bouchaib El Ahrach, también fue parte de la canallada, pues se prestó al teatro sin hacer nada por conminar a los futbolistas a competir. En el boxeo, cuando los contendientes se niegan a dar pelea, son bajados del ring por el juez de la batalla.

Es una verdadera pena que haya sucedido este hecho en el #Futbol, pues de por si la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) se encuentra sumida en una profunda falta de credibilidad, entre polémicas acusaciones de beneficiar a Rusia y Qatar para organizar los campeonatos mundiales de 2018 y 2022, y ahora, se suma esto.

La FIFA deberá aplicar un castigo ejemplar que siente precedentes para un futuro, y esa sanción bien podría ser dejar fuera a ambas selecciones de la Copa África 2015. De lo contrario, será una verdadera sinvergüenzada seguir haciendo desfilar antes de los partidos oficiales a un grupo de niños portando la enorme bandera amarilla con la leyenda "FAIR PLAY".