El indio Viswanathan Anand estaba siendo el gran dominador del ajedrez mundial desde la reunificación de 2006. Hasta entonces convivían el campeonato de la FIDE con el Campeonato del Mundo Clásico auspiciado por Garry Kasparov. La victoria de Krámnik en el primer Campeonato unificado puso fin a la escisión y unió a las distintas familias del ajedrez mundial. Un año después comenzaría el reinado de Anand, que perduró hasta 2013, año en que un nuevo genio, el noruego Magnus Carlsen, se convertiría a sus 22 años en el segundo Campeón más joven de la historia.

El campeonato de 2013 se celebró en la India, en la ciudad de Chennai, ante un público entregado al ídolo local, Anand, que, sin embargo, perdió claramente ante Carlsen, sin poderle ganar ni una sola partida y perdiendo en tres de ellas. Carlsen pasó a formar parte del club de Campeones que terminan invictos un campeonato.

Sin embargo en 2014 las cosas no parecen tan sencillas para el noruego. Y tras cinco partidas del Campeonato, este arroja un empate a 2,5 puntos que refleja la tremenda igualdad de ambos jugadores este año. El Campeonato, que se celebra en la localidad rusa de Sochi, al mejor de doce partidas.

Carlsen, que venció en la segunda partida del Campeonato, parecía iniciar una nueva cómoda senda a la victoria, siguiendo los pasos de 2013, pero, contra todo pronóstico, Anand le devolvió la derrota al día siguiente dando un golpe de efecto que, a juicio de los analistas, le concede cierta venta psicológica para lo que resta de campeonato. Estos se ganan a veces por pequeños detalles, dada la tremenda igualdad entre ambos genios.

Anand y Carlsen tienen estilos parejos: ambos dominan un gran número de aperturas y no es fácil prever qué arma utilizarán. Sin embargo, Anand, quizá por su edad y por otro modo de prepararse tiene un mayor acerbo de partidas en su extraordinaria memoria y cuenta con un modo más analítico de jugar. Carlsen, sin embargo, estudia las aperturas de un modo radicalmente distinto y nuevo. Explora las vías menos exploradas e intenta encontrar otros caminos que nunca se hayan hollado. En cuanto encuentra alguna vía digna de estudio, se la pasa a sus analistas, hombres y computadoras, para que continúen investigando el grado de mejora que ofrece la nueva vía. Esto hace que sus partidas lleven a posiciones a veces novedosas de las que saca partido por su excelente juego posicional.

En todo caso, lo que parece claro es que las 7 partidas restantes auguran un campeonato igualado y emocionante.