Luego de tres años de estar al frente de la dirección técnica del León, el técnico uruguayo Gustavo Matosas, dio a conocer el lunes pasado su decisión de dejar a los panzas verdes. El timonel charrúa, señaló en conferencia de prensa que su ciclo como entrenador de los esmeraldas había terminado.

Matosas, había prometido que si no calificaban a la liguilla se iría del club y lo cumplió. Con el entrenador sudamericano, los guanajuatenses obtuvieron dos títulos consecutivos en los torneos Apertura 2013 y Clausura 2014. Sin embargo, los actuales bicampeones se quedaron a las puertas de la liguilla en el torneo apertura 2014.

Gustavo Matosas tenía contrato vigente con el Club León por año y medio más, pero la directiva encabezada por Jesús Martínez Murguía, aceptó su renuncia. El estratega charrúa expresó que seguirá trabajando, pero por el momento su único pensamiento es viajar a Uruguay para estar con su familia.

No cabe duda que a Matosas le llueven ofertas de trabajo, no sólo en México, sino también en el extranjero. En nuestro balompié es, desde mi punto de vista, después de Miguel Herrera, el técnico de moda.

Por lo pronto, extraoficialmente ha trascendido que a Matosas le urgía desvincularse del León porque tiene ofertas de los clubes Cruz Azul, América y Monterrey. Los cementeros estarían buscando reemplazar a Luis Fernando Tena, esperando lo que pase en el próximo mundial de clubes; las Águilas del América, dejarían ir al argentino Antonio Mohamed, quien le ha expresado a gente cercana a él su deseo de abandonar a los "azulcremas" al término de esta campaña para regresar a vivir junto a su esposa e hijos a Argentina. Finalmente, y aunque los Rayados, al igual que los emplumados también calificaron a la liguilla, parece que su directiva no está muy convencida del trabajo de Carlos Barra y por ello, intentaría traer al uruguayo a sus filas.

Algunos colegas de la prensa especializada señalan que si Matosas dejó al León teniendo contrato vigente para contratarse después con otro club, este estaría careciendo de ética y profesionalismo. Y es que definitivamente está mal visto que un empleado renuncie teniendo contrato vigente buscando mejorar -¡eso no se vale!- pero sí está bien visto que una empresa o un equipo de #Futbol despida a un empleado, técnico o jugador si no conviene a sus intereses. Hoy en día, incluso, en muchos lugares de trabajo, obligan a sus empleados a firmar su carta de renuncia cuando los contratan para evitarse líos y poderse deshacer de ellos en cualquier momento. No en balde los técnicos de fútbol tienen la frase: "un entrenador debe de tener las maletas hechas".

¿Qué tan ético es entonces que un profesional deje su actual empleo para ir a buscar uno mejor? ¿Qué tan ético es que dos personas que se casaron haciéndose la promesa de "hasta que la muerte nos separe" se hayan divorciado? Los seres humanos debemos aceptar que nada es para siempre y que por naturaleza debemos constantemente terminar ciclos para seguir avanzando. Concluir un ciclo no es más que reconocer cuando una etapa llegó a su fin, cuando algo ya no avanza, cuando la monotonía invade; es acabar con eso que nos hace infelices, que no nos permite vivir, liberarnos de lo que nos daña, físca, mental y espiritualmente.

Gustavo Matosas entregó lo mejor de él a los panzas verdes y pasará a la historia como el técnico que les dio el Bicampeonato. El charrúa se va con la frente en alto y no tendría  ética ni profesionalismo si se quedara aún en contra de su voluntad.

Al fin y al cabo, las personas exitosas se animan a salir para conquistar lo que no sabían, y alcanzar lo que no tenían.