El cuadro en Ferrari empieza a ser cómico, por no decir sencillamente vergonzoso. Llega a cada carrera con la intención de rascar algunos puntos y dejando gran parte del peso de dicho logro en un piloto al que desde las altas esferas ya tienen por fuera de la escudería. Fernando Alonso es ahora mismo el salvador de una Escudería Ferrari que deja como un solar a pesar de sus esfuerzos por llevar a la escudería a lo más alto. Todos saben ya lo que nadie se atreve a admitir. La única razón por la que a día de hoy la Escudería más longeva de la Formula Uno y la más laureada, no está entre los últimos equipos del campeonato es Fernando Alonso.

El piloto español ha logrado sacar el máximo rendimiento a un coche que no está pensado para competir. Cada carrera es un milagro en manos de Fernando Alonso mientras su compañero mira desde el cómodo asiento del segundo piloto cómo pasan las vueltas. Fernando Alonso está en este momento salvando los muebles y lo hizo también en el Gran Premio de Estados Unidos.

Durante todo el fin de semana desde diferentes rincones del circuito se oían rumores de que entre los objetivos de la Escudería Ferrari para Austin estaba el llegar al final de la carrera. Así, como suena, una escudería con más de sesenta años de historia y una enorme cantidad de títulos llegaba a un gran premio para acabar la carrera. Ya ni siquiera hacía falta puntuar para irse satisfechos, solo hacía falta que los coches no acabaran en la cuneta.

Sin embargo Fernando Alonso no estaba de acuerdo con ese planteamiento y ya en las rondas de clasificación del sábado se plantó en un sexto puesto que mantendría durante la carrera. Un coche que acudía a Austin para cruzar la línea de meta había logrado un sexto puesto que más que meritorio se podría llamar milagroso. Fernando Alonso logró hacer magia e incluso acabó la carrera por delante de un Vettel que salió a por él con ruedas nuevas.

Y lo mejor de todo es que en el circuito seguían oyéndose comentarios que justificaban que el equipo mejoraría con Vettel en lugar de Alonso el año que viene.