Los Miami Heat están en este momento en una etapa difícil de la temporada. Los resultados les acompañan y se encuentran en cuarta posición en la clasificación de la Conferencia Oeste. Sin embargo, los resultados han sido en muchos casos muy ajustados y en más de una ocasión han estado a punto de salir derrotados ante equipos mucho más débiles. Estuvieron cerca de perder ante unos Charlotte Hornets que no han tenido una buena temporada.

El primer cuarto empezó con el clásico intercambio de canastas y de la ventaja en el marcador que se suele dar entre los equipos en el baloncesto profesional y en muchos deportes en los que los marcadores suelen ir hacia cifras altas y que, por tanto, llevan a que una ventaja de un par de puntos sea despreciable. La segunda mitad del cuarto, por el contrario, fue jugada de manera brillante por los Miami Heat que lograron distanciarse de los Charlotte Hornets en dos ocasiones. Sin embargo, la mala suerte en un par de tiros llevó a que los de Carolina del Norte acabaran quedando a solo un punto. Veintidós a veintitrés y el siguiente cuarto.

El segundo periodo empezó del mismo modo, con ambos equipos intercambiando canastas y la ventaja en el marcador. Pero tras apenas dos minutos los Miami Heat se pudieron por delante. Esta vez los Charlotte Hornets no fueron capaces de acercarse y la ventaja en el marcador fue subiendo de manera paulatina. Punto a punto llegaron a colocarse al final del cuarto con un parcial de treinta a veintidós. Otros ocho puntos que dejaban a los Charlotte Hornets a una distancia prudencial. De camino a los vestuarios parecía que en American Airlines Arena de Miami no tenían nada de qué preocuparse.

No obstante, en el tercer cuarto se produjo una debacle monumental de los Miami Heat. En todo el cuarto solo lograron marcar catorce puntos, producto de una faceta ofensiva muy deficiente. Esto fue aprovechado por los Charlotte Hornets para obtener una ventaja en el cuarto de catorce a veintiocho, lo que les colocaba por encima en el marcador por cinco puntos. En el equipo de Miami Heat estaban muy preocupados.

En el último cuarto los Miami Heat se pusieron el uniforme de faena y para el minuto siete habían logrado empatar el partido. A partir de ese puntos los jugadores de Miami Heat hicieron un juego de oficio y fueron paso a paso y punto a punto el marcador hasta llegar a ganar con una canasta a falta de treinta segundos que les colocaba un punto por encima y que no pudo ser respondida por unos Charlotte Hornets que ya lo habían dado todo.