Chicago Bulls afrontaban el partido contra Orlando Magic con el pie cambiado. Dos de sus estrellas estaban en ese momento fuera de juego y los demás tendrían que aguantar el tipo. Todo parecía destinado a resolverse con una serie de derrotas del equipo y alguna victoria que pudiese mitigar el daño que este periodo podría traer. Sin embargo Pau Gasol se ha echado el equipo a la espalda y eso no ha pasado.

En un partido que parecía condenado a la derrota los jugadores de la franquicia de Illinois lograron imponerse y hacer que, a falta de los grandes anotadores del equipo, la defensa respondiera mejor que nunca, para así poder llegar a obtener un marcador bajo que permitiera al equipo llegar a obtener la victoria.

Gran parte de esa victoria es gracias al liderazgo de un Pau Gasol que hizo en este partido horas extras y descansó menos de siete minutos de los cuarenta y ocho que dura el partido. Esto es algo que habla a las claras del trabajo que el jugador español ha realizado para mantener a flote a un equipo que, aunque no está hundido ha recibido un duro golpe.

Sus mejores acompañantes en esta misión fueron Taj Gibson (con dieciséis puntos y cuatro rebotes), Jimmi Butler (con unos potentes veintiún puntos y nueve rebotes, además de tres asistencias), Aaron Brooks (trece puntos, dos rebotes y nada menos que ocho asistencias) y Doug McDermott (doce puntos a pesar de estar en el campo poco más de doce minutos). Entre ellos cinco lograron imponerse a unos Orlando Magic que entraron al campo oliendo sangre.

Este fue un partido permanentemente trabado, con alternativas para ambos equipos y con una continua sensación de que la balanza podría caer del lado de cualquiera de los dos equipos. De hecho se llegó al último cuarto con un marcados de sesenta y nueve a sesenta y nueve, con todo por decidir.

Sin embargo el último cuarto perteneció por completo a unos Chicago Bulls que jugada tras jugada fueron ganando ventaja ante unos Orlando Magic que no pudieron contrarrestar un último cuarto esplendido para un equipo en el que algunos de sus jugadores clave tuvieron que ver los toros desde la barrera.