Los New York Knicks no son ahora mismo uno de los grandes equipos de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos, tienen a su principal base en la enfermería y en un equipo tan basado en tener buenos bases es complicado competir sin ellos. Sin embargo, contra los Philadelphia Seventy Sixers no es tan complicado, pues ahora mismo son el peor equipo de la liga y no parece que vayan a mejorar en un corto periodo de tiempo.

El primer cuarto empezó ya con los New York Knicks pasando por encima de sus oponentes, que solo lograron estar por delante con el dos a cero inicial. Abrieron rápidamente una brecha con los Philadelphia Seventy Sixers que en algún momento llegó a estar en los quince puntos. De hecho, de no ser por el triple de KJ McDaniels el resultado final de este cuarto hubiera sido de veinticinco a diez para los New York Knicks. Ese último triple dejó a los Philadelphia Seventy Sixers con trece puntos y la diferencia en "solo" doce puntos para los New York Knicks.

En el segundo cuarto, los jugadores de Philadelphia Seventy Sixers parecieron despertar de su largo letargo y empezaron a recortar tímidamente las diferencias con los New York Knicks. Sin embargo, el trabajo apenas si tuvo algo de éxito, pues incluso en su máximo esfuerzo el equipo no deja de ser de un nivel muy equiparable al de los New York Knicks. El marcador acabó con veintiséis a veintiuno para los Philadelphia Seventy Sixers y una ventaja para New York Knicks de siete puntos. Ambos equipos se dirigieron al vestuario a rearmarse para la segunda parte.

El equipo de New York Knicks salió a la cancha en la segunda mitad con ganas de acabar de una vez con este partido y lo lograron con cierta rapidez. Tras unos primeros forcejeos de los Philadelphia Seventy Sixers por mantenerse en el partido, la ventaja se rompió en su contra y los New York Knicks empezaron a ampliar peligrosamente la ventaja. Al final el resultado fue de Quince a veinticinco para los locales y en ese momento Philadelphia Seventy Sixers supo que solo un milagro les sacaría de este partido con una victoria en el casillero.

El último cuarto fue un mero trámite. Mucho debía pasar en ese cuarto para que Philadelphia Seventy Sixers lograra arrancarles a los New York Knicks diecisiete puntos en un solo cuarto y en el Madison Square Garden. Al final, veinte a veintinueve para Philadelphia Seventy Sixers y la Victoria para New York Knicks.