En días pasados, los árbitros mexicanos amonestaron a la Federación Mexicana de #Futbol y amenazaron con no dirigir los partidos de la jornada 16 del torneo Apertura 2014 si no se les cumplía una serie de demandas, entre las que destacaban: una mejora salarial, trato digno a los nazarenos por parte de la Comisión encargada, que el titular de la Comisión de Arbitraje cuide los intereses del gremio y no sólo los de los clubes, y no condicionar a los colegiados de la Liga MX que radican en el interior del país a vivir en la ciudad de México para ser designados.

Sin embargo, tras una reunión celebrada en el Centro de Capacitación de la FMF, se llegó a un acuerdo entre Justino Compean, presidente del organismo, y los silbantes, en el que trasciende que habrá una reestructuración en la Comisión de Arbitraje que comenzará con el regreso de quien fuera presidente de la Comisión Edgardo Codesal, y quien asumirá el primer día del próximo año, el cargo de Director del Área Técnica.

Como parte de los acuerdos, a partir de este lunes habrá mesas de trabajo, de finanzas y capacitación en cada una de las diferentes ramas.

Irónicamente, la actuación de los colegiados en la fecha 16 ha sido la más infame del torneo. Malas decisiones arbitrales determinaron el rumbo de tres partidos. El rosario de errores comenzó en el partido Santos ante Pachuca donde el nazareno Fernando Guerrero no concedió un gol legítimo al cuadro hidalguense que hubiera significado el empate.

Posteriormente, en el juego Cruz Azul frente a Pumas, el silbante Ricardo Arellano dio por buena la primera anotación del conjunto universitario obra de Javier Cortés, y en cuya jugada Ismael Sosa recuperó un balón que había abandonado completamente el terreno de juego por la línea de meta.

Mientras que en el partido Monterrey contra Chiapas, el colegiado Alfredo Peñaloza marcó un penal a favor del delantero de los felinos, Vicente Matías Vuoso quien se dejó caer dentro del área al sentir la presencia del defensa Stefan Medina, para fortuna del árbitro Franco Arizala, terminó por fallarlo. Sin embargo, ahí no paró todo y Alfredo Peñaloza volvió a equivocarse al no marcar un fuera de lugar en el gol que significó el triunfo para Jaguares en tiempo agregado.

De haber sabido que iban a tener estos arbitrajes ¡se les hubiera tomado la palabra de parar!

Es un hecho que el gremio arbitral mexicano ha recibido nuevamente “pan con lo mismo”. Es tiempo de ejecutar un verdadero golpe de timón, que les vuelva a dar rumbo y certidumbre a los antiguamente llamados “hombres de negro”. Sería pertinente comenzar por dejar de pagar favores a terceros designando en el puesto de presidente de la Comisión a familiares o amigos personales. En ese lugar debe haber alguien que tenga pleno conocimiento del trabajo y de la problemática arbitral, que venga a refrescar con proyectos nuevos, pero ante todo, que reciba total libertad en la toma de decisiones y no quiera hacer negocio del arbitraje, y sobre todo, que no se deje influenciar por los directivos de FMF.